El alcalde de Estambul en prisión respalda al nuevo partido opositor turco
Ekrem Imamoglu, el alcalde de Estambul actualmente en prisión, ha expresado su apoyo al nuevo partido opositora Yeni Parti, fundado por exmiembros del CHP. Esta situación se desarrolla en un contexto de creciente tensión política en Turquía, donde se llevan a cabo múltiples alegaciones de corrupción.

El alcalde suspendido de Estambul, Ekrem Imamoglu, ha manifestado su respaldo para el nuevo partido opositor, Yeni Parti, que se formó recientemente como una escisión del histórico CHP. Imamoglu, quien se encuentra en prisión preventiva desde marzo de 2025 por supuestos cargos de corrupción, utiliza su voz para convocar a la unidad en este nuevo camino político, prometiendo una "marcha fuerte hacia el futuro".
La salida del CHP de Özgür Özel, anterior líder de la formación, junto con 90 de sus diputados, es el resultado de disputas internas sobre liderazgo y acusaciones de corrupción que han enfrentado a varios de sus miembros. El propio Özel, que fue destituido por un fallo judicial en mayo de este año, ha sido crítico de la actuación de su suceso, Kemal Kılıçdaroğlu, a quien se le acusa de ser un peón de Erdogan, una opinión que comparten muchos de los que se unieron al Yeni Parti.
El nuevo partido se convierte en la segunda fuerza en el Parlamento, con 91 representantes, mientras que el CHP ha visto reducida su representación a solo 44 escaños. Según encuestas recientes, el Yeni Parti podría alcanzar un apoyo popular superior al 30%, una cifra significativa para el contexto político actual en Turquía, donde el islamista AKP también maneja un apoyo considerable.
Kılıçdaroğlu ha resistido la presión para convocar un congreso del partido, alegando la necesidad de "limpiar" la formación de elementos corruptos antes de realizar nuevas elecciones internas. Esta situación ha generado divisiones entre los simpatizantes del CHP y ha alimentado la narrativa de que el régimen turco utiliza la corrupción como herramienta para debilitar a la oposición.
A pesar de los desafíos, la creación del Yeni Parti ha sido aplaudida por instancias como la Internacional Socialista, que ve en esta escisión un compromiso renovado hacia la democracia y el pluralismo político. Esto se evidencia en la reciente carta de apoyo enviada por Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, a Özel, en la que destaca la "decisión valiente" del nuevo partido.
En el marco de estas tensiones políticas, la situación en Turquía continúa evolucionando, con elecciones presidenciales programadas para 2028, donde el futuro de la oposición –en especial de nuevos actores como el Yeni Parti– será fundamental.