El Argentina Open cambiará a superficie dura desde 2028
El Argentina Open, tradicional torneo de tenis, cambiará su superficie de polvo de ladrillo a dura a partir de 2028, según se anticipa debido a una reestructuración más amplia.

El Argentina Open, uno de los torneos más destacados del tenis en Argentina, se alista para realizar un cambio significativo en su historia. Desde 2028, el ATP 250 de Buenos Aires abandonará el polvo de ladrillo, superficie que ha caracterizado el evento durante 27 ediciones, y se disputará en superficie dura. Esta transformación busca adaptarse a las demandas del circuito actual, donde muchas figuras del tenis optan por competiciones en canchas rápidas.
Aunque el anuncio oficial todavía está pendiente y se espera que ocurra durante las ATP Finals de Turín, la decisión es parte de un proceso más amplio de reestructuración del torneo. La licencia del Argentina Open ha pasado a ser administrada por la ATP tras un acuerdo con SURJ Sports Investment, una división del fondo soberano de Arabia Saudita, que apunta a fortalecer el evento. Este movimiento también subraya la intención de atraer a jugadores que tradicionalmente evitan la gira sudamericana de polvo de ladrillo.
A pesar de este cambio, no se prevé que el Argentina Open eleve su categoría de ATP 250 a ATP 500 en esta instancia, aunque esta posibilidad se considera un objetivo a futuro. Por el momento, la sede del torneo, el Buenos Aires Lawn Tennis Club, permanecerá inalterada, aunque se realizarán obras significativas para adaptar las instalaciones a la nueva superficie dura. Se realizará una reforma que incluirá al menos cinco canchas, incluyendo tres estadios de juego y dos pistas para entrenamientos.
La última edición en polvo de ladrillo se llevará a cabo en 2027, marcando la despedida de una tradición que se remonta al año 2001. Este cambio ha suscitado reacciones emotivas entre extenistas, como José Luis “Batata” Clerc, quien expresó su tristeza por la transformación. En una reciente charla en redes sociales, Clerc describió el Buenos Aires Lawn Tennis como “la catedral del tenis” y recordó sus años jugando en ese prestigioso escenario.
La adaptación del Argentina Open refleja la tensión entre tradición y modernización. El polvo de ladrillo ha sido parte fundamental de la identidad del torneo, mientras que el nuevo enfoque busca posicionar al evento dentro de un circuito más competitivo y atractivo para los jugadores. Este dilema pone de manifiesto la necesidad de encontrar un equilibrio entre mantener la herencia del torneo y las exigencias de un deporte en constante evolución.
A medida que se acerca la transformación, el futuro del Argentina Open dependerá de su capacidad para adaptarse y atraer a las mejores figuras del tenis internacional, fomentando su crecimiento y relevancia en el circuito mundial.