El arroyo Comallo regresó tras cuatro años seco y provocó evacuaciones
El arroyo Comallo volvió a fluir después de cuatro años de sequía, provocando una crecida inusual que afectó a la localidad de Comallo. A raíz de las intensas lluvias, se evacuaron preventivamente a diez familias, aunque ya han regresado a sus hogares tras normalizarse la situación.

El arroyo Comallo, que había permanecido seco durante los últimos cuatro años, experimentó una crecida extraordinaria tras diez días de lluvias continuas. La situación obligó a las autoridades locales a evacuar preventivamente a diez familias en la localidad de Comallo, situada en la Ruta Nacional 23, a 120 kilómetros de Bariloche. Según informó el intendente Raúl Hermosilla, la creciente del arroyo, que había sido registrado por última vez con un caudal significativo en 2012, inundó e incluso anegó partes de la ruta 67 que conecta con General Roca.
Desde la madrugada del sábado, el cauce del arroyo ingresó en el área urbana de Comallo, que cuenta con aproximadamente 2.500 habitantes. Hermosilla señaló que, aunque el agua alcanzó niveles preocupantes, los vecinos estaban informados y preparados, lo cual permitió evitar desgracias personales o daños materiales graves. Algunas casas sufrieron inundaciones de entre 40 y 60 centímetros, pero los damnificados han podido regresar a sus hogares desde que la lluvia cesó y el caudal comenzó a descender.
El arroyo Comallo es considerado estacional, Fluyendo usualmente entre fines de abril y enero, dependiendo de la acumulación de nieve en el cerro Anecón. Sin embargo, este fenómeno reciente ha marcado un cambio significativo en la región, que había estado lidiando con restricciones hídricas en años anteriores. El intendente mencionó que ya había indicios de un incremento en el caudal desde agosto y septiembre, coincidiendo con un cambio en las condiciones climáticas.
Con la mejora del tiempo, la situación en Comallo se estabilizó, aunque las autoridades permanecen alertas ante posibles futuras crecidas, especialmente debido a pronósticos de un evento climático conocido como el Super Niño que podría continuar afectando la región hasta diciembre. En este contexto, las autoridades locales están considerando las limitaciones a nivel hidráulico y el tiempo de espera necesario para que el agua se realimente naturalmente.
Este evento es un recordatorio de cómo el clima puede cambiar drásticamente en la Patagonia y los desafíos que ello presenta para la gestión del agua y la seguridad del ambiente urbano. La comunidad sigue bajo la vigilancia de los funcionarios para cualquier eventualidad mientras regresan a la normalidad después de este incidente extraordinario.