El Banco Central mantendrá metas y buscará acumular reservas en acuerdo con el FMI
El Banco Central de Argentina se comprometió a mantener objetivos monetarios y acumular reservas según el acuerdo con el FMI. A principios de diciembre, se realizará una reunión para validar el desembolso de 900 millones de dólares, sujeto al cumplimiento de medidas no especificadas.

El Banco Central de Argentina reafirmó su compromiso de sostener metas monetarias y acumular reservas como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo aprobó la tercera revisión del acuerdo, indicando que el desembolso de 900 millones de dólares está condicionado al cumplimiento de ciertas medidas, cuyos detalles no se han divulgado. La evaluación final se llevará a cabo en diciembre, cuando se reúna el directorio del FMI y se verifique el cumplimiento de dichas obligaciones.
Desde el FMI se destacó el avance en el programa económico argentino, elogiando las políticas macroeconómicas implementadas que han promovido una desinflación y mejorado la posición externa del país. Sin embargo, este reconocimiento viene acompañado de requisitos que deben ser cumplidos para que se efectúe el giro de fondos. En cuanto a la política fiscal, se confirmó la meta de un superávit primario del 1,4% del PIB para los años 2026 y 2027, lo que reafirma la importancia del equilibrio fiscal en el marco del programa.
En el ámbito monetario, el Banco Central continuará fijando niveles en los agregados monetarios, cuidadosamente calibrados para fomentar el proceso de desinflación y fortalecer las reservas. Esto se llevará a cabo dentro de un régimen de bandas cambiarias, permitiendo cierta flexibilidad en el tipo de cambio. La prioridad será asegurar la continuidad de las operaciones de liquidez, optimizar la transmisión de la política monetaria y fomentar un crédito prudente para la economía.
El FMI también subrayó la necesidad de aumentar los colchones de reservas para robustecer la resiliencia económica del país, con el apoyo de una mejor posición externa. La estrategia de financiamiento de la administración argentina continuará por la vía de movilizar recursos de los mercados internos y de socios oficiales, en lugar de recurrir a emisiones en mercados internacionales. Esto implica una preparación para acceder a los mercados de capitales en condiciones favorables, así como la activación de líneas de crédito contingentes si resultara necesario.
Se espera que las reformas estructurales sigan siendo una prioridad, buscando profundizar en los aspectos que favorezcan el desarrollo económico sostenido del país. Esta situación se presenta en un contexto de alta incertidumbre económica, donde la acumulación de reservas es clave para afrontar desafíos tanto históricos como actuales.
La continuidad de este programa dependerá del cumplimiento eficaz de las medidas acordadas y la voluntad política de implementar las políticas necesarias para garantizar la estabilidad y crecimiento económico del país. Estos aspectos serán evaluados en la reunión del directorio del FMI que está programada para diciembre, la cual resultará crucial para el avance del acuerdo.