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El BCRA implementa cobro con transferencia para créditos, pero hay dudas sobre su eficacia

El Banco Central de la República Argentina introducirá un nuevo sistema de cobro para créditos, el cual permite el débito directo de cuotas. Sin embargo, hay incertidumbres en el sector financiero respecto a su viabilidad y efectividad, en un contexto de creciente morosidad.

Por Gabriel Jara3 min de lectura
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El BCRA implementa cobro con transferencia para créditos, pero hay dudas sobre su eficacia

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) está próximo a implementar el sistema de "cobro con transferencia", diseñado para facilitar el débito directo de las cuotas de préstamos otorgados por las entidades financieras. Este mecanismo, que podría entrar en vigor el próximo 31 de agosto, permite que los pagos se efectúen de forma mensual y entre cuentas de diferentes bancos, una característica que busca aumentar la transparencia y regularidad en las operaciones crediticias.

A pesar de la expectativa generada en torno a esta innovación, la realidad del sector financiero es compleja. Diversas organizaciones bancarias y fintech han manifestado su preocupación, al señalar que muchas de ellas no estarían listas para aplicar este sistema en la fecha estipulada. La funcionalidad práctica del CCT también es cuestionada, ya que las limitaciones operativas podrían restringir su uso, lo que complica la situación en medio del creciente problema de morosidad en el país.

Desde el BCRA argumentan que la llegada de esta herramienta es esencial en un contexto donde se busca asegurar la recaudación de cuotas. Sin embargo, hay cierta desconfianza entre los sectores involucrados, dado que el nuevo sistema solo se aplicará a nuevos créditos y refinanciaciones de aquellos en mora. Esto ha llevado a un intercambio de opiniones sobre la eficacia del mecanismo y su impacto en los usuarios.

El desarrollo de este nuevo sistema de débito directo para cuotas responde a una demanda de largo plazo del sector, tras la eliminación, en 2020, del anterior esquema conocido como "débito directo interbancario". Aquella herramienta permitía a las entidades realizar múltiples intentos de débito hasta asegurar el pago, pero generó dificultades políticas al agotar fondos de planes sociales que beneficiaban a los sectores más vulnerables.

Para evitar los problemas del pasado, el CCT se implementará bajo un estricto marco normativo, con limitaciones que buscan regular su funcionamiento. Sin embargo, surgen críticas sobre ciertas restricciones, como la prohibición del uso de reconocimiento facial para validar la identidad del usuario, lo que contrasta con prácticas más seguras y extendidas en el sector financiero.

Este nuevo marco llega en un momento crítico, donde las entidades enfrentan retos significativos en materia de recaudación y atención a la cartera de clientes. La incertidumbre sobre la puesta en marcha del CCT y su efectividad real representa un nuevo desafío para un sector que busca adaptarse a las exigencias del entorno económico argentino.

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