El comercio ilícito alcanza el 5% del PBI y afecta la competitividad
Un reciente estudio revela que el 5,06% del PBI argentino proviene del comercio ilícito, destacando las desventajas para el comercio formal. La brecha de precios favorece la venta de productos en el circuito informal, afectando la competitividad de los negocios legales.

Un informe elaborado por la consultora Insight·LAC indica que el comercio ilícito ya representa un 5,06% del Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina. Esta investigación pone en evidencia las disparidades de precios entre las ventas formales e informales. Las diferencias en impuestos y normativas, sumadas a un control estatal ineficaz, han propiciado un entorno que favorece estas prácticas, generando condiciones desiguales para los negocios que operan dentro de la legalidad.
Particularmente, en el sector textil, los precios de la ropa "trucha" pueden ser entre 2,5 y 4,5 veces más bajos que en el comercio formal. Lo mismo se observa en productos electrónicos, donde la diferencia oscila entre el 30% y el 40%. El informe destaca que estos precios reducidos son un incentivo claro para aquellos que eligen adquirir bienes en el mercado informal, perjudicando a los comercios que honoran sus obligaciones fiscales y laborales.
Este fenómeno también se relaciona con el crecimiento del comercio electrónico, que en 2025 alcanzó a 25 millones de compradores, representando el 15% del gasto en el comercio minorista. El canal digital ha crecido un 9% en términos reales, lo que refleja un cambio importante en el comportamiento de los consumidores, quienes optan cada vez más por realizar sus compras online.
El informe revela que el 99% de las transacciones en comercio electrónico se realizaron utilizando métodos de pago electrónicos, lo que ofrece un rastro claro que puede ayudar a identificar irregularidades. Además, se destaca que casi la mitad de la facturación de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) en algunas regiones de Argentina, incluida la Patagonia, proviene de las ventas online.
Las recomendaciones del estudio abordan la necesidad de fortalecer los mecanismos de control en aduanas y entre organismos estatales. Se sugiere integrar los datos de la Aduana con otras entidades para mejorar la inteligencia aduanera, lo que podría contribuir a combatir eficazmente el comercio ilícito.
El impacto del comercio ilegal se siente en la economía local y en la generación de empleo, lo que resalta la urgencia de medidas que promuevan la formalidad y la equidad en el mercado. Combatir el comercio informal es crucial no solo para proteger a las empresas que cumplen con las normativas, sino también para garantizar una competencia justa y sostenible en la economía nacional.