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El consumo de vino en Argentina alcanza un nuevo mínimo histórico

El consumo per cápita de vino en Argentina continúa disminuyendo, alcanzando en 2026 una nueva cifra mínima histórica. Datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura indican que en los primeros meses del año se ha consolidado una tendencia negativa que preocupa a la industria vitivinícola.

Por Mariano Zalazar5 min de lectura
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El consumo de vino en Argentina alcanza un nuevo mínimo histórico

El consumo de vino en Argentina se encuentra en una situación crítica, marcando niveles mínimamente históricos. Según información del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), durante el año 2025 el consumo per cápita fue de 16,1 litros, la cifra más baja desde que se lleva registro. Este descenso ha continuado en 2026, donde el promedio de los primeros cinco meses refleja un leve descenso en comparación al mismo periodo del año anterior.

Específicamente, el consumo per cápita acumulado de enero a mayo de 2026 se situó en 6,07 litros, lo que representa una ligera disminución respecto a los 6,11 litros registrados en el mismo periodo de 2025. Este descenso es notable considerando que 2025 ya había sido un año crítico para la industria vitivinícola argentina.

Los datos mensuales muestran comportamiento desigual en el consumo: enero y marzo tuvieron cifras levemente superiores a las de 2025, mientras que febrero, abril y mayo mostraron caídas más acentuadas. En mayo, el consumo descendió a 1,22 litros por persona, un 5,6% menos que en mayo de 2025.

En paralelo al consumo, el mercado interno de vino también exhibió cifras desfavorables. En mayo de 2026, se comercializaron 568,853 hectolitros, lo que marca una caída del 5,5% en comparación a mayo de 2025. Durante el acumulado de los cinco meses del año, la comercialización total alcanzó 2.821.143 hectolitros, con una baja del 0,4% respecto a 2025.

Los cambios en las preferencias de consumo son evidentes. Los vinos sin mención varietal han visto un incremento del 12,8%, mientras que los varietales han sufrido una drástica caída del 26,3%. Esto sugiere un desplazamiento hacia productos menos costosos y de menor calidad, en un contexto donde el volumen comercializado sigue en declive.

Además, los formatos de envasado están reflejando esta tendencia. Las ventas de vino en tetra brik han aumentado un 7,7% en lo que va del año, representando más de un tercio de las ventas totales, en contraste con la caída del 3,8% en las botellas, que siguen siendo el envase más vendido. Esta situación pone de manifiesto un ajuste en el consumo orientado a opciones más asequibles.

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