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El consumo sigue en picada: fiados y compras pequeñas marcan la tendencia

La caída del consumo en Argentina refleja la presión económica que enfrentan las familias, que ajustan su presupuesto optando por compras pequeñas y fiados. A pesar de una desaceleración en la inflación, los gastos ineludibles continúan desgastando los ingresos familiares.

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El consumo sigue en picada: fiados y compras pequeñas marcan la tendencia

El escenario económico en Argentina sigue marcando registros negativos en el consumo. Aunque la inflación ha comenzado a desacelerarse, los gastos de servicios y transporte absorben una parte significativa del presupuesto familiar. Según datos de la consultora Scentia, el consumo masivo experimentó una caída del 1% en septiembre y un acumulado del 2,7% en comparación con el mismo período del año anterior.

Este panorama ha llevado a muchas familias a replantear sus hábitos de compra, optando por lo esencial. La práctica de las compras diarias o ‘compra hormiga’ se ha vuelto común, donde los consumidores eligen solamente los alimentos necesarios para unos pocos días. Según Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros, la percepción es que "el 20 es fin de mes", lo que refleja una realidad donde el dinero parece siempre escaso antes del próximo sueldo.

Entre las estrategias para ajustar los gastos, los consumidores han recurrido a segundas marcas y productos de pequeños productores, que suelen ser más económicos. Un ejemplo es el pan lactal, cuyo precio puede variar de $6,000 en un hipermercado a $3,000 en una empresa de menor tamaño. Esta búsqueda de alternativas más baratas se complementa con la tendencia de comparar precios y buscar ofertas en negocios locales, evitando así los impactos de comprar en grandes superficies.

La práctica del fiado, que consiste en comprar a crédito en los almacenes de barrio, ha cobrado protagonismo en esta coyuntura económica. Con los ingresos ajustados, muchos recurren a esta modalidad para poder acceder a productos de primera necesidad mientras esperan el próximo ingreso. Esto indica un cambio significativo en los hábitos de consumo argentino, donde la planificación y la reducción de gastos se han vuelto cruciales.

El contexto actual plantea un desafío para el gobierno, que busca reactivar la economía y mejorar las condiciones de vida de las familias. Sin embargo, la realidad diaria de muchos argentinos refleja la necesidad de adaptación ante un panorama que sigue siendo complicado, y que requiere de respuestas innovadoras tanto a nivel individual como colectivo.

La situación obliga a los consumidores a permanecer alerta y a las empresas a ajustarse a las nuevas demandas del mercado, que están cambiando en respuesta a la presión económica. La combinación de fiado, compras pequeñas y búsqueda de alternativas podría ser una tendencia que perdure si no se logran cambios significativos en la economía del país.

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