El corte de la Ruta 40 perjudica el acceso a San Martín desde Bariloche
El corte de la Ruta 40 está generando dificultades para aproximadamente 600 personas al día que intentan acceder a San Martín de los Andes desde Bariloche. Las pérdidas para el turismo regional son significativas y el impacto se siente en la comunidad local.

Desde hace varios días, el corte de la Ruta 40 a la altura de Bariloche está afectando directamente el flujo de tránsito hacia San Martín de los Andes, con un impacto que se traduce en unas 600 personas diarias que deben desistir de su viaje. Esta situación no solo dificulta el acceso a la localidad neuquina, sino que también repercute negativamente en el turismo, un sector vital para la economía regional, especialmente en temporada alta.
El derrumbe que causó el corte fue resultado de las intensas precipitaciones que afectaron la zona, generando un deslizamiento de tierra que bloqueó la vía. Las autoridades locales están trabajando en la evaluación y despeje del camino, pero hasta el momento no hay fecha definida para la reapertura. La Ruta 40 es una de las vías principales que conecta localidades patagónicas y es crucial para el desarrollo del turismo durante los meses de invierno.
El impacto de esta interrupción también afecta a empresas de transporte y a establecimientos turísticos en Bariloche y San Martín, quienes dependen del tránsito de visitantes entre ambas ciudades. Muchos turistas han tenido que reprogramar sus itinerarios, lo que ha llevado a cancelaciones en reservas de hoteles y actividades recreativas.
Los comerciantes de Bariloche y San Martín advierten que la situación puede derivar en importantes pérdidas económicas, ya que ambos destinos son tradicionales en la oferta turística de la Patagonia, especialmente por sus actividades invernales como el esquí. La colaboración entre ambos municipios se torna esencial para diseñar soluciones que mitiguen el impacto de este corte.
Además, la comunidad local está preocupada por las consecuencias a largo plazo que podría tener esta situación en la afluencia turística y en la reputación de ambos lugares como destinos turísticos. Es necesario un esfuerzo conjunto entre los gobiernos provincial y nacional para abordar la situación con medidas que aseguren la seguridad en las rutas y promuevan la reconstrucción de la infraestructura dañada.
Mientras tanto, los viajeros deben considerar rutas alternativas, a menudo más largas y complicadas, lo que puede provocar más inconvenientes y un aumento en los costos de transporte. La situación se mantiene bajo vigilancia y los responsables de la infraestructura vial prometen mantener informados a los ciudadanos sobre los avances