El director del Festival de Santander aboga por la música contemporánea en festivales
Cosme Marina, actual director del Festival Internacional de Santander, resalta la importancia de incluir música contemporánea en festivales. A medida que el evento cumple 75 años, se busca atraer un público más diverso mediante propuestas modernas e innovadoras.

Cosme Marina, director del Festival Internacional de Santander (FIS) desde 2024, sostiene que los festivales y auditorios deben ampliar su repertorio y comprometerse con la música contemporánea. En una reciente entrevista, hizo hincapié en cómo la música de compositores actuales puede enriquecer la experiencia auditiva y atraer a nuevos públicos.
El Festival Internacional de Santander, que celebra su 75° aniversario, está recuperando la ópera escenificada después de un prolongado periodo de ausencia, manteniendo también la tradición de las grandes orquestas. Sin embargo, el foco del festival se está diversificando hacia la música contemporánea, con presentación de obras actuales de compositores como Israel López Estelche. Para la próxima edición, Marina anticipa un estreno significativo que todavía no puede revelar.
Marina reconoce que incluir música sinfónica contemporánea en festivales de verano presenta desafíos, dado que las orquestas tienden a priorizar repertorios más clásicos que les aseguran una respuesta positiva del público. Este fenómeno ha llevado a que algunas orquestas inicien sus programas con piezas contemporáneas de corta duración, aunque esto ha cambiado en los últimos años, permitiendo la inclusión de obras encargadas a compositores.
El director del festival también destaca la evolución del mundo de la ópera, con un incremento en los estrenos anuales, lo que marca un cambio en la oferta tradicional, que se limitaba a un repertorio cerrado de obras. Atraer a artistas como Rodrigo Cuevas y el cantaor Arcángel, en el marco de la nueva propuesta de "otras músicas", ha sido bien recibido, generando una audiencia más variada.
Los más de veinte escenarios distribuidos por Cantabria, que incluyen desde iglesias hasta cuevas, han recreado un ambiente único para disfrutar de la música, alejándose de la idea elitista asociada a los festivales. Marina señala que su objetivo es que el FIS sea un espacio accesible para todos, tanto en términos culturales como económicos, disminuyendo el costo de las entradas para optimizar la participación del público.
A medida que el festival se prepara para su apertura, Marina está decidido a seguir ampliando la calidad de los eventos y proyectos artísticos. El FIS ha logrado atraer visitantes internacionales y ha conseguido abrir puertas a colaborar con festivales europeos, a pesar de las diferencias presupuestarias. Estas iniciativas forman parte de una evolución que ha estado presente en su vida desde su infancia, primero como espectador y ahora en su actual rol de director.
Con estos esfuerzos, el Festival Internacional de Santander busca no solo celebrar su historia, sino también sentar las bases para un futuro donde la música contemporánea tenga un espacio destacado en la agenda cultural, promoviendo así una mayor inclusión y vitalidad en el ámbito musical actual.