El drama de Joel, joven atropellado y abandonado en Bariloche
Joel, un joven de 19 años, fue atropellado por un auto que no se detuvo a brindarle ayuda. Actualmente, enfrenta dificultades económicas y solicita mejoras en su barrio para evitar futuros incidentes.

El sábado pasado, Joel salió con su pareja en busca de alimentos, ya que en su hogar no había nada para cenar. El joven, de 19 años y residente en el barrio 29 de Septiembre de Bariloche, había recibido un pago por un trabajo que esperaba hacer, pero tuvo que salir a caminar por una calle de tierra completamente oscura. Al regresar, un vehículo a gran velocidad lo atropelló sin frenar y continuó su marcha.
Tras el accidente, Joel se encuentra en su casa con una pierna enyesada y con muletas, lo que le imposibilita trabajar. En una entrevista, expuso cómo este incidente no solo afectó su salud, sino también sus condiciones económicas. Él era el principal sostén de su hogar, donde vive con su pareja, que por su edad no puede conseguir empleo. A través de sus palabras, transmitió el sentimiento de desesperanza: “Con este accidente me jodió todo”, dijo.
Durante la noche del accidente, Joel y su pareja intentaban acceder a un kiosco después de encontrar cerrado el primero. Mientras caminaban, su pareja notó la presencia del auto y le pidió que se apartara del camino, aunque no había vereda. Joel no vio el vehículo, y perdió el conocimiento tras ser atropellado. Despertó rodeado por vecinos que intentaron ayudarlo mientras esperaban a la ambulancia.
Uno de los principales reclamos de Joel es la falta de infraestructura en su barrio. Alertó que hay muchos niños y adultos que podrían estar en riesgo, y pidió a las autoridades la instalación de un badén y alumbrado en la zona para evitar futuros accidentes similares. “Ojalá Dios no quiera, pero lamentablemente va a ser así”, advirtió, reflejando su preocupación por la seguridad de otros vecinos.
Hasta el momento, el apoyo recibido ha provenido principalmente de sus vecinos, quienes le han traído alimentos, a diferencia de la ayuda institucional que ha sido escasa. Joel destacó la dificultad para cubrir las necesidades básicas de su hogar, como la calefacción y la cocina, las cuales dependen de leña y garrafa. Por el momento, su situación económica se ha vuelto precaria debido a su incapacidad para trabajar.
El atropello de Joel no solo es un testimonio personal, sino que pone de relieve la preocupación por la seguridad vial en Bariloche, en particular en zonas donde la infraestructura es deficiente. El hecho no es aislado, y resalta las necesidades de atención de las autoridades para garantizar la seguridad de los peatones en barrios vulnerables de la ciudad. De esta manera, el reclamo de medidas preventivas se torna urgente para evitar que otros jóvenes sufran situaciones similares.