El dueño de Sur Finanzas admite conexión con Chiqui Tapia para negocios en fútbol
Ariel Vallejo, propietario de Sur Finanzas, admitió que su vínculo con el presidente de la AFA, Chiqui Tapia, le facilitó expandir sus negocios en el fútbol argentino. Vallejo está bajo investigación por presunto lavado de activos y se encuentra en conflicto con clubes como San Lorenzo por deudas impagas.

Ariel Vallejo, dueño de la firma Sur Finanzas, ha reconocido el impacto positivo que su relación con Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), ha tenido en su capacidad para realizar negocios en el ámbito del fútbol argentino. En una reciente entrevista, Vallejo manifestó que su cercanía a Tapia le permitió atraer la atención de numerosos dirigentes deportivos, quienes se mostraron interesados en establecer vínculos comerciales con su empresa. Aunque negó que Tapia hubiera gestionado contratos para él, admitió que las fotos que compartió con el dirigente impulsaron el interés hacia su firma.
Sur Finanzas se consolidó como proveedor y patrocinador en eventos de la AFA, logrando espacios destacados en camisetas de clubes tradicionales como Racing Club y Banfield. Este crecimiento comercial ocurre en un contexto adverso para Vallejo, quien enfrenta acusaciones de lavado de activos por un monto significativo y ha sido multado por el Banco Central. Estas acciones han suscitado un escrutinio sobre sus operaciones y su conducta empresarial.
Además, Vallejo ha confirmado que su empresa otorgó un préstamo a San Lorenzo, que bajo la administración de Marcelo Moretti aún mantiene una deuda pendiente. Vallejo planea reclamar el reembolso y no descarta la posibilidad de recuperar la deuda a través de los derechos de televisación que pertenece al club. Este episodio pone de manifiesto las relaciones complejas entre clubes y financistas en el entorno del deporte nacional.
Mientras tanto, Vallejo ha enfrentado serias dificultades legales. A pesar de haber sido inhabilitado comercialmente, recientemente recuperó su estatus fiscal, lo cual le permite relanzar su financiera, enfocándose en ofrecer microcréditos en la zona sur del Gran Buenos Aires. Esto marca un nuevo capítulo en su carrera, pese a las sombras de los problemas jurídicos que lo rodean.
En cuanto a su patrimonio, Vallejo declaró contar con un total de más de $1.900 millones en bienes, que incluyen propiedades de alta gama y vehículos lujosos, lo que añade un interés particular sobre su figura en medio de las controversias legales que enfrenta. Su situación refleja la intersección entre el deporte, los negocios y la política en el panorama argentino, donde el acceso a los clubes puede verse influenciado por lazos personales y profesionales.
A medida que continúan las investigaciones y las controversias, el futuro de Vallejo en el sector del fútbol y su empresa financiera queda en entredicho, invitando a un análisis más profundo de cómo se manejan los negocios en la industria deportiva del país.