El economista Frenkel propone un ajuste del tipo de cambio para revitalizar la economía
Roberto Frenkel, economista y exprofesor de Javier Milei, propone un aumento del tipo de cambio a pesar del riesgo inflacionario que esto conllevaría. Según su análisis, esta medida es necesaria para diversificar la economía argentina y favorecer la producción más allá del sector exportador tradicional.

En una reciente declaración, Roberto Frenkel, un destacado economista y exprofesor de Javier Milei, analizó la situación económica argentina y sugirió la necesidad de un ajuste en el tipo de cambio. Frenkel argumenta que este cambio es fundamental para permitir que otros sectores productivos, más allá de los tradicionales exportadores de materias primas, puedan desarrollarse. A pesar de que un aumento del tipo de cambio podría generar una inflación temporal, lo considera un "mal trago" necesario para el futuro del país.
Según Frenkel, el tipo de cambio actual beneficia principalmente a los exportadores, quienes operan como enclaves dentro de la economía Argentina. Esto limita las oportunidades de desarrollo de otras actividades productivas, haciendo que el país dependa excesivamente de sectores como el agrícola, minero y petrolero. En su diagnóstico, sostiene que la economía está atrapada en una trampa, donde el bajo tipo de cambio impide un crecimiento genuino y sostiene una recesión prolongada.
El economista también hizo hincapié en que la actual estabilidad del tipo de cambio se sostiene por la caída de la actividad económica, lo que a su vez genera un superávit en la cuenta corriente, pero no refleja un dinamismo real en las exportaciones. De acuerdo con sus observaciones, llevar a cabo un cambio cambiario es esencial para evitar que la economía siga estancada, lo que podría resultar en una mayor pobreza y deterioro del poder adquisitivo de la población.
Además, Frenkel destacó que la situación actual de la economía no se puede calificar como 'enfermedad holandesa', ya que el desafío no surge de un exceso de dólares, sino de una distribución ineficaz de los ingresos generados. La falta de inversión en sectores productivos que no sean los tradicionales ha llevado a que muchos de los recursos no se reinviertan en la economía local, perpetuando un círculo de pobreza.
La crítica de Frenkel también se centró en el poder adquisitivo de los salarios, que no ha logrado recuperarse en medio de una economía que continúa con una estructura ya debilitada. En su opinión, las subidas de tarifas se han hecho necesarias debido a la restricción de subsidios, lo que afecta aún más a un sector laboral que carece de oportunidades.
Por último, el economista expresó preocupación por la viabilidad social del modelo económico actual, mencionando que el cuarto año de gestión debería haber traído cambios significativos, especialmente en la provincia de Buenos Aires y su conurbano, donde la falta de empleo y condiciones de vida son críticas. El mensaje de Frenkel es claro: sin un reajuste del tipo de cambio y una reorientación del enfoque económico, es improbable que Argentina pueda salir de su actual crisis económica.