El fenómeno de El Niño 2026 se intensifica y provocará lluvias intensas en Argentina
El fenómeno climático de El Niño 2026 continuará intensificándose en Argentina, presentándose como uno de los más intensos registrados. Los modelos climáticos advierten sobre la posibilidad de fuertes lluvias y vientos en diversas regiones del país durante los próximos meses.

El fenómeno climático de El Niño, que se ha manifestado con notable fuerza en 2026, seguirá intensificándose en Argentina, lo que generará condiciones climáticas adversas en gran parte del país. Los expertos indican que este evento podría ser uno de los más devastadores en la historia, con el potencial de provocar fuertes temporales de lluvia y viento en los próximos días.
Recientes análisis realizados por el International Research Institute for Climate and Society (IRI) de Columbia Climate School revelan que la temperatura superficial del mar en el océano Pacífico ha registrado anomalías de hasta +3 °C. Esta situación, combinada con el calor acumulado en el fondo del océano, crea un contexto propicio para que El Niño se mantenga y se fortalezca en los meses venideros, especialmente a medida que se aproxima su máximo potencial entre octubre y febrero.
Los modelos de pronóstico, que coinciden en que el fenómeno se convertirá en uno “muy fuerte” durante el verano del hemisferio sur de 2026-2027, proyectan un incremento en las lluvias en ciertas regiones del país, mientras que en otras podrían generarse sequías. Estos patrones de precipitaciones irregulares reflejan el comportamiento histórico de El Niño y La Niña, eventos que, según datos pasados, tienden a desarrollar su pico de intensidad en la misma ventana temporal.
Dentro de esta proyección, es importante resaltar que el IRI estima una probabilidad del 100% de que El Niño continúe hasta el periodo de febrero-abril de 2027. Sin embargo, esta probabilidad comienza a decrecer, alcanzando un 90% para abril-junio y un 61% para mayo-julio del mismo año. Esto indica que aunque las condiciones climáticas adversas se mantendrán, su intensidad podría no ser constante a lo largo del tiempo.
En este contexto, se espera que las semanas venideras sean claves para observar el comportamiento del fenómeno, al acercarse al periodo crítico en que suele manifestar su máxima fuerza. Los datos indican que la acumulación de calor en las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental podría seguir contribuyendo a la subida de temperaturas, lo que a su vez incrementaría la posibilidad de eventos climáticos extremos.
La previa a este fenómeno pone en alerta a las autoridades y poblaciones ante la posibilidad de inclemencias climáticas severas. Los pronósticos sugieren que este clima errático puede tener un considerable impacto en la producción agrícola y la normal provisión de servicios, lo que exigirá una preparación adecuada para mitigar daños y pérdidas.