El fenómeno de El Niño será el más fuerte en 30 años y afectará a la Patagonia
Argentina se prepara para enfrentar uno de los eventos de El Niño más intensos de las últimas tres décadas, con proyecciones hasta 2027. La Patagonia ya comienza a ver sus efectos, incluyendo un aumento en el caudal de ríos y nevadas.

El fenómeno meteorológico de El Niño se fortalece y se espera que alcance su máxima gravedad en diciembre de 2026. Este episodio climático, el más intenso en 30 años, afectará a gran parte del país, incluyendo la Patagonia, donde ya se han notado las primeras consecuencias, como nevadas y alertas meteorológicas. Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indican que el periodo crítico se extenderá hasta abril de 2027.
El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico, lo que repercute en la circulación de vientos a nivel global. En el caso de la Patagonia, esta alteración ha llevado a un aumento en el caudal de los ríos, así como a precipitaciones intensas que podrían generar riesgos de inundaciones y tormentas severas, particularmente en zonas rurales y urbanas.
Las nevadas recientes en la región cordillerana y la Patagonia norte son un indicio del impacto inmediato del fenómeno, pero tienen un aspecto positivo: contribuyen al aumento de los recursos hídricos tras un periodo prolongado de sequías en la zona. Sin embargo, el director del SMN, Pedro Di Nezio, subraya que las condiciones climáticas adversas serán persistentes y requerirán una gestión coordinada entre autoridades de diferentes niveles para enfrentar emergencias.
El organismo meteorológico también pronosticó que podrían registrarse precipitaciones de más de 100 milímetros en un solo día, lo que, sumado a un suelo ya saturado, podría provocar graves inundaciones, afectando particularmente a áreas alejadas de los cauces fluviales.
A medida que avance la primavera, el foco de las lluvias se movilizará desde la zona cordillerana hacia el centro y noreste del país, con especial riesgo para el Litoral, el este de Córdoba y algunas regiones de Buenos Aires. El SMN continúa activando alertas para prever y mitigar los efectos de este fenómeno que ya está teniendo repercusiones significativas en diversos sectores de la economía y la comunidad.
En este contexto, el SMN cuenta con una red de 22 radares meteorológicos para mejorar el monitoreo y la respuesta ante las inclemencias del tiempo. La situación climática exige una preparación y una respuesta eficaz para minimizar el impacto sobre la población, la infraestructura y la economía en la Patagonia y otras regiones del país.