El fenómeno de los preparacionistas en Argentina y sus prácticas de supervivencia
Los preparacionistas son un grupo en Argentina que se organiza para afrontar situaciones de emergencia. Su enfoque incluye la acumulación de alimentos y conocimientos sobre supervivencia para estar preparados ante desastres naturales o provocados por el hombre.

En Argentina, un movimiento creciente de personas, conocido como preparacionistas o "preppers", se dedica a prepararse para enfrentar emergencias potenciales. Este grupo se ha acrecentado en los últimos años, con aproximadamente 25.000 personas involucradas que se enfocan en aprender técnicas de supervivencia, almacenar alimentos y planificar cómo actuar ante desastres. Su divulgación ha aumentado gracias a las redes sociales, donde se popularizaron conceptos como la mochila de 72 horas, una herramienta básica que permite subsistir durante tres días en caso de una emergencia.
Leandro Azzolín, una de las voces más destacadas de este movimiento, sostiene que su objetivo no es anticipar el fin del mundo, sino prepararse para escenarios más probables y cotidianos que afectan a la población argentina, como apagones prolongados, inundaciones o crisis económicas. La pandemia de COVID-19 evidenció la utilidad de sus prácticas, ya que muchos preparacionistas estaban equipados para enfrentar un periodo de aislamiento prolongado, gracias a sus reservas de comida y agua.
Además de contar con provisiones, los preparacionistas también promueven la capacitación en primeros auxilios, potabilización de agua y otros conocimientos prácticos básicos. La filosofía detrás de este enfoque busca reducir la dependencia de los servicios esenciales durante las primeras horas de una emergencia, brindando así un sentido de autonomía y seguridad ante situaciones imprevistas.
La mochila de 72 horas es uno de los elementos más emblemáticos del movimiento, y aunque su contenido varía según las necesidades de cada individuo, generalmente incluye agua potable, alimentos no perecederos, herramientas básicas y un botiquín de primeros auxilios. Azzolín enfatiza la importancia del conocimiento práctico sobre el equipamiento mismo, ya que tener un botiquín sin saber employarlo no resulta útil.
Las motivaciones detrás del preparacionismo se centran en la proactividad frente a imprevistos, en lugar de vivir con miedo. Azzolín utiliza la analogía de tener un matafuegos en el auto para ilustrar que la preparación es simplemente un plan B, necesario por si ocurren eventualidades. Esto refleja no solo un cambio en la mentalidad respecto a la seguridad personal, sino también un enfoque pragmático en la vida cotidiana.
En conclusión, el fenómeno de los preparacionistas en Argentina representa una respuesta consciente a la incertidumbre en un mundo cambiante. A medida que el clima, la economía y la seguridad social siguen presentando desafíos, este movimiento seguirá ganando visibilidad y quizás se convierta en una práctica cada vez más común entre los ciudadanos que buscan tener el control ante posibles emergencias.