El FMI ajustó a 2,1% su proyección de crecimiento para Argentina en 2026
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su proyección de crecimiento para la economía argentina a 2,1% en 2026, un ajuste que tienta a la recesión. Esta baja en la estimación se basa en datos recientes que muestran señales de desaceleración de la actividad económica en el país.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado su proyección de crecimiento para la economía argentina, ahora estimando que la expansión será del 2,1% para el año 2026, según su informe semestral presentado en Bangkok. Este ajuste representa una disminución significativa respecto a la previsión anterior de 3,5%, lo que refleja un recorte de 1,4 puntos porcentuales. Este pronóstico también indica que el crecimiento del país será inferior al promedio de 2,3% de América Latina y el Caribe, y se alinea con las proyecciones de América del Sur.
Este descenso en las proyecciones se produce en un contexto habitual de actividad económica debilitada, ya que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una caída de 2,9% en julio respecto a junio. Ante esta tendencia, muchos economistas anticipan que el tercer trimestre cerrará con un retroceso, lo que podría llevar a Argentina a registrar dos trimestres consecutivos de caída, es decir, a entrar en recesión.
A pesar de las señales negativas, algunas consultoras prevén una leve recuperación en agosto. Analytica estima un incremento del 0,7% en comparación con julio, aunque aún con una caída del 1,2% respecto al mismo mes del año anterior. Del mismo modo, otras consultoras como Equilibra y Orlando J. Ferreres proyectan aumentos menores al 1,7%. Sin embargo, estos repuntes son insuficientes para revertir la tendencia negativa del trimestre.
En cuanto a las expectativas del mercado, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central sugiere un crecimiento de 1,5% para este año, inferior a su proyección anterior. Por otra parte, el Gobierno mantiene su previsión en 3%, lo que genera un desajuste con respecto a las perspectivas del FMI y de los analistas privados, quienes son más pesimistas.
El informe del FMI también se refiere a la inflación, proyectando una continuación de la desaceleración aunque con cifras que se consideran elevadas en comparación con la región. Para 2026, se anticipa una inflación promedio de 32,5%, menor que el 41,9% de 2025, aunque significativamente superior al promedio regional de 8,4%.
A nivel global, el FMI prevé que la economía mundial crecerá 3,1% en 2026, un leve descenso respecto al año anterior. Entre los factores que inciden en esta situación se menciona el encarecimiento de alimentos y energía, una preocupación asociada a conflictos geopolíticos en Medio Oriente.