El FMI destaca el plan económico de Caputo pero recorta proyección de crecimiento
Luis Caputo, ministro de Economía, se reunió con Kristalina Georgieva del FMI en Bangkok, donde se destacó la disciplina fiscal del país. Sin embargo, el organismo recortó la proyección de crecimiento para Argentina a 2,1% para 2026, por debajo del 3,5% anticipado anteriormente.

El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, se reunió en Bangkok con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en el contexto de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial. Durante el encuentro, se centraron en el progreso de la tercera revisión del programa de financiamiento que conecta a Argentina con el FMI, revisión que es crucial para autorizar un desembolso pendiente de 869 millones de dólares.
Georgieva destacó la disciplina fiscal de Argentina, calificándola como ejemplar a nivel mundial, a pesar de los desafíos económicos globales. Por su parte, el ministro agradeció el apoyo del FMI y subrayó la buena relación entre el organismo y el Gobierno argentino. Sin embargo, esta apreciación de la disciplina fiscal se dio a la par de un ajuste en las expectativas económicas: el FMI redujo su proyección de crecimiento para Argentina de 3,5% a 2,1% para el año 2026. Esta revisión se enmarca en un contexto donde el crecimiento para América Latina y el Caribe se mantiene en 2,3%.
El recorte en la previsión de crecimiento fue atribuido a la actividad económica más débil observada hasta el tercer trimestre de 2026, junto a una moderación en la demanda interna, en un ambiente de condiciones financieras restrictivas. A pesar de esta disminución, el FMI anticipa que podría haber una recuperación en el último trimestre de 2026, respaldada por factores como una mejora en los términos de intercambio y un repunte en las inversiones y exportaciones agrícolas y energéticas.
Asimismo, el organismo proyecta un crecimiento del 3,5% y una inflación promedio del 21,2% para el año 2027. Sin embargo, el cumplimiento de las metas fiscales presenta tensiones, ya que en los primeros seis meses del año, Argentina acumuló un superávit primario de 6,29 billones de pesos, cifra inferior a los 6,86 billones acordados. Este desvío de 573.974 millones de pesos ocurre tras una ajuste en las expectativas del FMI, que previamente había establecido una meta de superávit de 8,46 billones de pesos.
La situación fiscal sigue siendo un tema de discusión y atención en el marco de la relación entre Argentina y el FMI, dado que el avance en las proyecciones está ligado a la implementación de ajustes estructurales y la reactivación de la actividad económica. La revisión y el cumplimiento de las metas fiscales serán fundamentales para asegurar la continuidad del apoyo financiero del FMI al país.