El FMI ratifica meta fiscal del 1,4% del PBI para 2026 a pesar de baja en ingresos
El Fondo Monetario Internacional ha decidido mantener la meta de superávit fiscal del 1,4% del PBI para 2026, pese a las dificultades en la recaudación de impuestos. El informe del organismo también menciona la intención de evitar recortes en el gasto social y de infraestructura.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Gobierno argentino han acordado mantener la meta de superávit fiscal primario, que representa el 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) para el año 2026, a pesar de las notables dificultades que el gobierno enfrenta en la recaudación de impuestos durante el presente año. Esta decisión fue comunicada oficialmente por el FMI, que subraya la importancia de esta meta como pilar central de su programa fiscal.
El comunicado del FMI destaca que este superávit fiscal sería el cuarto año consecutivo que se lograría, así como la importancia de mantener una disciplina en el gasto y de llevar a cabo reformas en los marcos tributario y fiscal. Esto, según el organismo, permitiría fortalecer la consolidación fiscal y garantizar la protección del gasto en áreas prioritarias, como lo son la cuestión social y la infraestructura.
No obstante, este clima de expectativas positivos contrasta con los recientes datos de recaudación que obligaron al Gobierno a ajustar sus cuentas. En junio pasado, las metas fiscales fueron modificadas a la baja, pasando de $8,45 billones a $6,86 billones, lo que refleja la recesión económica que afecta a Argentina y la dificultad para alcanzar los ingresos esperados. Hasta el momento, la recaudación acumulada se situó en alrededor de $6,29 billones, por debajo de las proyecciones necesarias.
El contexto de este acuerdo también revela un cambio en la estrategia del Gobierno argentino respecto al manejo financiero. Durante el primer año del acuerdo, el Ejecutivo había logrado cumplir en gran medida con las metas fiscales, gracias a medidas de recorte importantes, lo que se conoció como la “motosierra”. Sin embargo, esa tendencia ha cambiado, y se han dado a conocer mayores reservas de dólares, por lo que el foco ahora parece estar en la acumulación de divisas.
Este comunicado del FMI incluye metas específicas sobre el volumen de reservas, mencionando que el Gobierno ha adquirido u$s15.000 millones en dólares para respaldar la economía, haciendo hincapié en la estabilidad financiera. Esto contrasta con el énfasis inicial sobre las cifras fiscales, marcando un giro en las prioridades del Gobierno en su relación con el FMI.
Sin embargo, persiste una discrepancia entre lo que el FMI y el Gobierno han propuesto en relación al presupuesto 2027. Mientras que la meta del FMI se sostiene en el 1,4% del PBI, el proyecto del Gobierno habla de un superávit de 1,3%, lo cual pone en evidencia cierta falta de alineación entre ambos actores sobre las expectativas de resultados fiscales futuros. El PBI en pesos actualizado, según datos oficiales, es de $850,23 billones, lo que añade un contexto relevante al análisis de estas proyecciones para los próximos años.