El gato huiña, en riesgo crítico de extinción con solo 442 ejemplares en Argentina
Un estudio del CONICET y Parques Nacionales alerta sobre la crítica situación del gato huiña en la Patagonia argentina, donde se estima que sobreviven solo 442 adultos. Las amenazas incluyen la pérdida de su hábitat y la competencia con especies invasoras.

El gato huiña, un pequeño felino característico de la Patagonia argentina, se encuentra nuevamente al borde de la extinción. Según un estudio reciente realizado por científicas del CONICET y la Administración de Parques Nacionales, se estima que en el país quedan apenas 442 individuos adultos de esta especie, que habita en los bosques templados de Neuquén, Río Negro y Chubut.
Este felino, que pesa alrededor de dos kilos, es conocido como el gato más pequeño del continente americano. Aunque a nivel global la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha reclasificado su estado a "Preocupación Menor", la realidad en Argentina presenta un panorama alarmante que llevó a la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) a incluirlo en la categoría de "En Peligro". Este es un claro indicativo de la vulnerabilidad de la especie dentro de su hábitat natural.
Las investigadoras del CONICET, Florencia Frola Mendizábal, Ilaria Agostini y Laura Álvarez Borla, llevaron a cabo un relevamiento utilizando cámaras trampa y datos sobre la densidad de la población en territorios chilenos. Su análisis reveló que la reducción del hábitat, fruto del avance del desarrollo urbano y turístico, así como las actividades agrícolas y ganaderas, son las principales amenazas que enfrenta el gato huiña. También señalaron la incidencia de incendios forestales y la competencia con especies exóticas como perros y gatos domésticos, que desplazan a la fauna nativa y transmiten enfermedades.
El gato huiña se enfrenta a la pérdida de su hábitat natural, que se ha visto afectado por el cambio de uso de suelo, lo que limita su capacidad de supervivencia. A su vez, la proliferación de rutas y caminos humanos genera numerosas muertes por atropellos, además de fragmentar su habitat y dificultar su movilidad.
El área efectiva que habitan los pocos ejemplares de gato huiña en Argentina se limita a 632 kilómetros cuadrados, lo que pone de manifiesto la crítica situación de este felino en la región. Para revertir este escenario, las científicas sugieren la necesidad de profundizar en el conocimiento sobre su biología y ecología, así como desarrollar estrategias de conservación efectivas que incluyan la concientización de la población sobre la importancia de coexistir con esta especie.