El Gobierno criticó el paro nacional universitario y lo consideró político
El Ministerio de Capital Humano respondió al paro nacional universitario convocado para el 12 de agosto, cuestionando su carácter político. Los gremios continuarán con la medida de fuerza en demanda de mejoras salariales y financiamiento.

A pocos días de un paro nacional universitario programado para el miércoles 12 de agosto, el Ministerio de Capital Humano de la provincia de Río Negro emitió un comunicado en el que critica la medida. La cartera, liderada por Sandra Pettovello, señaló que ya existe una convocatoria para una nueva mesa paritaria con los gremios docentes y no docentes, a realizarse el 1 de septiembre, en el marco de un calendario previamente establecido.
El Ministerio expresó que considera la decisión de los sindicatos como una acción de "carácter político", argumentando que no hay incumplimiento por parte del Gobierno nacional en relación a los acuerdos previos. Según el comunicado, la Subsecretaría de Políticas Universitarias ha actuado en conformidad con la normativa vigente y las disposiciones legales dictadas por la Justicia.
Los sindicatos docentes y no docentes, sin embargo, se han mantenido firmes en su postura y han confirmado la realización del paro de 24 horas, que se llevará a cabo con ausencia en los lugares de trabajo. Esta acción de protesta involucra a las universidades nacionales en todo el país y está motivada por insatisfacciones relacionadas con recomposición salarial, financiamiento del sistema universitario y la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Desde el sector gremial se argumenta que existen atrasos en los reclamos y que la situación salarial de los trabajadores docentes sigue deteriorándose. Los sindicatos aseguran que, pese a los compromisos que el Gobierno asevera haber cumplido, muchas de sus demandas aún permanecen sin respuesta adecuada.
La jornada de protesta del miércoles 12 de agosto está prevista para afectar las actividades en las instituciones universitarias nacionales de Bariloche, dificultando la continuidad de las clases y otros servicios educativos. Ambas partes ya tienen programada una nueva instancia de negociación para el 1 de septiembre, lo que podría reaperturar el diálogo en torno a la situación actual del sector.
Este nuevo conflicto en el ámbito universitario se suma a un panorama de tensiones educativas que, en la región patagónica, resuena con los desafíos económicos que enfrentan muchas instituciones, evidenciando la necesidad de un mejor entendimiento entre los actores involucrados en el sistema educativo.