El Gobierno de Río Negro asume el control de rutas nacionales en un contexto electoral
El Gobierno de Río Negro, bajo la conducción de Alberto Weretilneck, asumió la gestión de las rutas nacionales 22 y 151. Esta decisión se produce en un clima de descontento por el estado de las vías y en un año electoral, donde la infraestructura vial se convierte en un tema clave para la población local.

El gobierno de Río Negro ha decidido hacerse cargo de la gestión de las rutas nacionales 22 y 151, una medida que se presenta como un desafío significativo ante el creciente malestar social por el deterioro de estas vías. Ambas rutas son fundamentales para el transporte en la región, sin embargo, su estado ha empeorado con el tiempo, lo que ha llevado a la provincia a intervenir ante la falta de acción del gobierno nacional, que ha sido acusado de subejecutar los fondos destinados al mantenimiento de la infraestructura vial.
La tensión aumentó a raíz de la subejecución del Fideicomiso de Infraestructura del Transporte, que se financia con el Impuesto a los Combustibles. El gobierno provincial ha denunciado que los fondos que deberían haberse destinado a las rutas han sido desviados hacia el superávit fiscal, en línea con las políticas del presidente Javier Milei. Esta situación ha generado un fuerte reclamo social, especialmente entre aquellos habitantes de la provincia que dependen de estas rutas para sus actividades diarias.
La decisión de asumir el control de las rutas llega en un año electoral, lo que añade un componente crítico: Juntos Somos Río Negro espera que esta medida mejore su imagen ante los votantes. Sin embargo, existe un riesgo considerable, ya que si la provincia no logra ejecutar las obras necesarias de manera eficiente, esto podría traducirse en un costo electoral significativo.
Una de las preocupaciones del gobierno provincial radica en la necesidad de obtener autorizaciones de Vialidad Nacional para llevar adelante las obras que se planean. En el acuerdo de traspaso, se estipuló que cualquier modificación en las vías requería la conformidad del gobierno nacional. Esto podría demorar el inicio de los trabajos, que se estima podrían comenzar entre noviembre y diciembre si se obtienen las aprobaciones necesarias.
El estado de las rutas es una de las principales preocupaciones del electorado entre Chichinales y Catriel, por lo que la oposición política, aunque crítica de algunas decisiones, también ha mostrado apoyo hacia el traspaso. Entre los que han apoyado la medida se encuentra el senador libertario Enzo Fullone, quien había sido director de Vialidad Nacional en Río Negro. Su presencia en el acto de traspaso sugiere un intento de colaborar, aunque también refleja la fricción existente entre la política provincial y nacional en temas de infraestructura.
A su vez, los senadores de diferentes partidos parecen alinearse con esta causa, lo que indica un consenso general sobre la necesidad urgente de mejorar las condiciones de las rutas. Esta dinámica resalta la relevancia estratégica de la infraestructura en el panorama político de Río Negro, especialmente con las elecciones a la vista.