El Gobierno evalúa extender sanciones por Malvinas más allá del petróleo
El vocero presidencial, Adrián Ravier, explicó los alcances de las sanciones por la explotación petrolera en Malvinas y la posibilidad de incluir otros sectores. Asimismo, se abordaron implicaciones de una nueva ruta comercial entre Chile y Reino Unido y la participación de potencias en la disputa.

La administración nacional, a través de su portavoz Adrián Ravier, ha delineado las estrategias diplomáticas y económicas que se están implementando con el objetivo de contrarrestar el proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas. En sus declaraciones, Ravier evitó comentar sobre el nuevo acuerdo logístico entre Punta Arenas y las autoridades británicas, que ha suscitado preocupación en el país debido a las implicaciones de esta medida en la soberanía sobre el archipiélago.
Según lo expresado, el Gobierno aplica penalidades definidas en la Ley 26.659, que se extienden más allá de las empresas involucradas en la explotación hidrocarburífera, alcanzando a cualquier proveedor o accionista relacionado con dicho sector en las Islas. Las consecuencias para las firmas infractoras son severas: perderán la chance de acordar con el Estado argentino y quedarán excluidas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), además de perder la capacidad de participar en proyectos nacionales clave como la explotación de Vaca Muerta.
Además, Ravier enfatizó el impacto que el decreto 868 de 2026 ha tenido en las tres principales compañías tecnológicas en la industria petrolera. Según el vocero, estas empresas ya han manifestado su intención de distanciarse del proyecto Sea Lion para evitar sufrir inhabilitaciones debido a las sanciones en vigor. Este movimiento apunta a frenar la participación internacional en las actividades vinculadas con los hidrocarburos en Malvinas, en un contexto regional de tensiones diplomáticas.
En relación al ámbito pesquero, un tema relevante surgió con el empresario Eduardo Elsztain, quien posee una participación del 2 por ciento en la Falkland Islands Company (FIC) y que ha defendido su involucramiento en el negocio. En su defensa, Elsztain recordó su particular perspectiva sobre cómo una relación económica activa con las islas podría favorecer la postura argentina. Además, hizo alusión a previos intentos de adquisición de la compañía por parte de líderes históricos argentinoss, como Juan Domingo Perón.
Elsztain había tratado de hacerse con el control mayoritario de la FIC en 2017, pero su oferta fue bloqueada por el gobierno británico de entonces. Ante las críticas que surgieron por su vinculación con un tema sensible como el de Malvinas, el canciller Pablo Quirno salió en su defensa y desestimó las acusaciones de traición.
La conexión entre Elsztain y la actual administración, incluyendo su relación con el candidato presidencial Javier Milei, ha suscitado debates en el ámbito político y social, subrayando la complejidad de la situación actual en torno a Malvinas y los intereses económicos en juego.