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El Gobierno mantiene el superávit fiscal, pero no alcanza la meta anual

El Gobierno nacional reportó un nuevo superávit fiscal en septiembre, consolidando así una tendencia durante el año. Sin embargo, a pesar de este superávit, las cifras aún se encuentran por debajo de la meta establecida para todo el año 2026.

Por Mario Ñehuen4 min de lectura
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El Gobierno mantiene el superávit fiscal, pero no alcanza la meta anual

En el mes de septiembre de 2026, el Gobierno nacional logró un superávit fiscal de $977.173 millones, marcando un positivo desempeño en ocho de los primeros nueve meses del año. Esta situación es parte del enfoque fiscal que ha caracterizado a la administración de Javier Milei, quien busca controlar los gastos y aumentar los ingresos públicos.

Los datos proporcionados por el Ministerio de Economía muestran que los ingresos totales alcanzaron los $15.884.585 millones, lo que representa un aumento del 2,4% en términos reales, superando la inflación. En contraste, los gastos se situaron en $14.456.945 millones, con una leve disminución del 0,9% real, lo que permitió mantener las cuentas en equilibrio positivo en septiembre. Sin embargo, el panorama se complica si se considera que el superávit primario para los primeros nueve meses del año es de solo 1,3% del PIB, mientras que el financiero se encuentra en 0,3%.

El cumplimiento de la meta de superávit primario del 1,4% para el cierre del año sigue siendo una preocupación, especialmente después de un desvío de $500.000 millones en el primer semestre de 2026. Para lograr este objetivo, el Gobierno dependerá de un aumento significativo en la recaudación de octubre, periodo crucial antes del cierre del ejercicio fiscal. Cabe destacar que diciembre suele ser un mes deficitario debido al pago de aguinaldos, lo que acentúa la importancia del bimestre de octubre y noviembre.

En cuanto a los gastos, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó un incremento del 42,4% en los giros a universidades, cumpliendo así con una ley aprobada en 2025, mientras que los subsidios energéticos también aumentaron en un 44% debido a la moderación en la quita de subsidios, aunque los subsidios al transporte experimentaron una caída del 28% real. En este contexto, el pago de salarios en el sector público tuvo una ligera disminución del 0,9%, lo que refleja la política de contención del gasto.

El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) subrayó el crecimiento de las transferencias a las provincias, que se incrementaron notablemente en un 60,3% en Gasto de Capital y un 56,2% en Transferencias Corrientes. Por otro lado, los precios de la energía eléctrica aumentaron un 4,1% en septiembre, impulsados por los mayores costos del gas importado, y los precios del petróleo se elevaron un 15%. Este escenario genera presión sobre el sistema de precios y el manejo de subsidios, afectando directamente las cuentas públicas.

El Gobierno ha optado por incrementar los subsidios energéticos a fin de evitar que estos costos se trasladen a los consumidores, lo que sigue siendo un desafío clave en la administración de la política económica. ¿Cómo se gestionará esta situación en el futuro inmediato, y se logrará cumplir con las metas fiscales propuestas?

En resumen, a pesar de que el superávit fiscal es un indicativo positivo para el balance de las cuentas públicas, la sostenibilidad y la capacidad de cumplir con las metas anuales dependen de una recaudación robusta y una gestión cuidadosa de los subsidios en un contexto inflacionario.

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