El Gobierno propone penas de hasta 20 años por explotar recursos en Malvinas
El Poder Ejecutivo argentino presentó un proyecto de ley que impone penas de hasta 20 años de prisión para quienes exploten recursos en Malvinas sin autorización. La iniciativa busca proteger la soberanía nacional y contemplar todos los tipos de recursos en la zona en disputa. Además, se creará un consejo de seguridad para establecer protocolos de respuesta ante actividades no autorizadas.

El Gobierno argentino envió a la Cámara de Diputados un proyecto titulado Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que tiene como objetivo imponer sanciones severas a quienes exploten recursos naturales en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur sin la debida autorización. La propuesta, firmada por varias autoridades, incluido el presidente Javier Milei, busca abordar las crecientes actividades extracontinentales, especialmente de empresas extranjeras en la plataforma petrolera Sea Lion.
El proyecto establece un notable incremento en las penas, que pasarían de limitadas sanciones a la actividad de hidrocarburos a un sistema más amplio que abarque todos los recursos naturales. En específico, se prevén penas de prisión que van de 12 a 20 años para la exploración o explotación no autorizada de recursos no renovables. Si las actividades se centran en hidrocarburos, las sanciones aumentan de 15 a 20 años de cárcel, junto a multas económicas que pueden alcanzar cifras significativas en barriles de petróleo.
Además, aquellas empresas que brinden servicios con conocimiento del fin ilícito del material o los bienes suministrados enfrentarán penas de entre 5 y 7 años. Las multas impuestas a las compañías serán de entre 4.000 y 500.000 barriles, lo que representa un fuerte estímulo disuasivo contra la explotación ilegal. El proyecto busca contemplar tanto a individuos como a empresas en su esquema punitivo, con un enfoque claro hacia aquellos que operen en la zona sin la autorización correspondiente del Estado nacional.
El texto también establece una serie de sanciones administrativas, que incluyen inhabilitaciones de entre 5 y 20 años, junto con la posibilidad de revocar habilitaciones comerciales y aplicar restricciones financieras. Además, se introduce un Régimen de Desistimiento y Regularización que permite a las empresas regularizar su situación y evitar las sanciones penales mediante el abono de multas adecuadas.
En lo que respecta a la organización interna del Estado ante estas problemáticas, se creará un Sistema de Seguridad Nacional. Este consejo, liderado por Javier Milei e integrado por ministros clave, tendrá la responsabilidad de crear protocolos de respuesta y definir qué se considera infraestructuras críticas. Esto incluye la posibilidad de reacción ante las amenazas de incursiones en el espacio marítimo argentino, enfatizando la importancia de la seguridad nacional en el contexto de los recursos en disputa.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una política más amplia del Gobierno que busca garantizar la soberanía argentina en áreas que históricamente han estado sometidas a controversias, especialmente en temas de recursos naturales y derechos de explotación en regiones disputadas. La propuesta se debatirá en el Congreso, donde se espera un intenso análisis sobre sus implicancias y efectividad.