El Gobierno relativiza la derrota electoral en Bariloche y busca acelerar acuerdos provinciales
El triunfo de la coalición liderada por el gobernador Alberto Weretilneck en Bariloche lleva al Gobierno a buscar una estrategia de acuerdo con gobernadores. Aunque relativizan la derrota electoral, se intensifican los llamados para consolidar alianzas provinciales de cara a las elecciones nacionales de 2027.

Las recientes elecciones municipales en Bariloche, donde la coalición Haciendo Bariloche liderada por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, obtuvo una victoria decisiva, han generado reacciones diversas dentro del Gobierno nacional. En estos comicios se eligieron 15 convencionales para la revisión de la Carta Orgánica local, y los libertarios, si bien lograron dos bancas, no alcanzaron a posicionarse como principales rivales, quedando terceros detrás del peronismo.
A pesar de los resultados favorables para la coalición oficialista, en la Casa Rosada se decide no otorgarle mayor importancia a la derrota del libertario Martín Govetto, argumentando que se trata de una elección local. Sin embargo, algunos funcionarios sugieren la necesidad de acelerar los acuerdos con los gobernadores aliados para evitar que los resultados provinciales influyan en el clima político de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Dicha estrategia busca garantizar una mayor estabilidad en el escenario político, considerando que la claridad en los acuerdos podría facilitar la transición hacia los comicios.
Desde el Gobierno se toman como referencia las experiencias del PRO en 2019, que acumuló varias derrotas provinciales sin que esto afectara los resultados en las elecciones nacionales. En este contexto, hay diferentes posturas sobre cómo avanzar en las negociaciones: mientras que algunos sectores, como los de Luis y Santiago Caputo junto a la senadora Patricia Bullrich, proponen cerrar acuerdos rápidamente para defender el programa económico, otros, como los primos Martín y Eduardo Menem, sugieren un enfoque más cauteloso, buscando evitar compromisos que no sean beneficiosos.
El entorno de los Menem asegura que no hay intención de demorar los acuerdos, sino que se siguen líneas programáticas bien definidas. Argumentan que los acuerdos deben ser manejados con cuidado, provincia por provincia, para garantizar una buena articulación en las futuras estrategias electorales. Además, tras los resultados en Bariloche, algunos asesores de la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, buscan resaltar la importancia de tener representación en los concejos deliberantes y las legislaturas provinciales, considerando clave la voz del presidente en todos los territorios.
La situación en Bariloche, por lo tanto, se presenta como un desafío y una oportunidad para el Gobierno, que se debate entre la necesidad de acelerar los acuerdos y la cautela necesaria para abordar las relaciones provinciales sin comprometerse demasiado. En este sentido, los próximos meses serán determinantes para consolidar estos diálogos y fortalecer la presencia del oficialismo en el ámbito provincial.