El impacto de la nomofobia en la salud emocional y diaria de las personas
Un estudio señala que uno de cada cuatro adultos experimenta niveles de nomofobia, o dependencia del celular. Este fenómeno no solo se limita a los jóvenes y puede llevar a problemas emocionales y de concentración.

Un reciente informe publicado en la revista BMC Psychiatry revela que aproximadamente el 25% de los adultos experimenta ansiedad cuando no tiene su celular al alcance, una condición conocida como nomofobia. Esta dependencia se manifiesta cuando la necesidad constante de estar conectado genera interferencias en la vida diaria, así como malestar emocional ante la ausencia del dispositivo. La psicóloga María Eugenia Cisneros del Centro Médico de Cabecera de Salta, parte de Boreal Salud, destaca la importancia de identificar los síntomas y ofrece cinco señales que pueden indicar esta problemática.
Aunque tradicionalmente se asocia la nomofobia con los jóvenes, los especialistas advierten que puede presentar síntomas a cualquier edad. En particular, el uso excesivo de celulares entre niños y adolescentes puede comprometer el desarrollo de habilidades sociales, limitar la atención y obstaculizar la regulación emocional. Al reemplazar actividades fundamentales como el juego físico, el estudio o el tiempo de calidad con familiares y amigos por el uso del teléfono, se generan consecuencias significativas en su bienestar.
En el caso de los adultos, la dependencia del celular a menudo se disfraza mediante responsabilidades laborales o sociales. La necesidad de estar permanentemente disponible a través de mensajes, correos o redes sociales puede generar un colapso entre las obligaciones profesionales y la vida personal. Esta dificultad para desconectar puede perjudicar momentos de descanso y la atención hacia los seres queridos, lo que impacta en la calidad de las relaciones personales.
Además, desde Boreal Salud enfatizan que reconocer los síntomas de nomofobia con anticipación es clave para alterar hábitos antes de que afecten mayormente la salud emocional y el día a día. Problemas de concentración, ansiedad por la falta del celular y constantes interrupciones debido a notificaciones pueden afectar negativamente tanto el rendimiento académico como el laboral.
Para mitigar estos efectos, es fundamental establecer límites con el uso de dispositivos. Las recomendaciones incluyen crear espacios sin pantallas, regular el uso del celular durante las comidas, desactivar notificaciones innecesarias y mantener el teléfono fuera del dormitorio. De esta manera, se busca fomentar una relación más saludable con la tecnología, tanto para adultos como para adolescentes, ayudando a preservar su bienestar emocional y el desarrollo de vínculos saludables.
A medida que avanza nuestra interconexión digital, se vuelve indispensable tomar medidas para equilibrar el uso de tecnología y preservar la calidad de las relaciones interpersonales y el bienestar emocional.