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El impacto positivo de El Niño en la producción ganadera de Río Negro

Las intensas precipitaciones de 2026 en la Región Sur de Río Negro han recuperado aguadas y mejorado las condiciones para la ganadería, tras años de sequía severa. Productores locales consideran que este fenómeno climático representa una oportunidad para revitalizar sus campos, aunque deberán cuidar los recursos hídricos.

Por Mara Diaz4 min de lectura
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El impacto positivo de El Niño en la producción ganadera de Río Negro

Las lluvias registradas en 2026 han duplicado las cifras de precipitaciones de años anteriores en la Región Sur de Río Negro. Este fenómeno, influenciado por El Niño, ha renovado la esperanza entre los productores ganaderos, quienes tras años de sequías severas ven una oportunidad para revitalizar sus campos y mejorar la salud de sus animales.

La llegada del agua ha permitido recuperar arroyos y lagunas que había años que permanecían secas, lo que favorece el crecimiento de pasturas. Estas condiciones son cruciales para la producción ganadera, que en la región está centrada principalmente en la cría de ovinos y caprinos. Sin embargo, los productores advierten que el desafío ahora es gestionar el uso del agua de manera sostenible, para que esta mejora perdure en el tiempo.

Durante más de diez años, la falta de lluvias había afectado profundamente la productividad en la zona, empujando a algunos ganadores a buscar nuevas fuentes de agua para abastecer tanto a sus familias como a su ganado. Darío Ibáñez, presidente del Ente de la Región Sur, comentó que la escasés de agua afectó el crecimiento del pasto, algo esencial en un sistema de ganadería extensiva como el de la región, donde las ovejas requieren grandes espacios para garantizar su alimentación.

El impacto de la sequía también se palpó en las localidades, donde la disminución de las napas freáticas generó preocupación. José Mellado, intendente de Ingeniero Jacobacci, mencionó que, aunque la población no ha enfrentado problemas graves de abastecimiento, el descenso en los niveles de agua es motivo de alerta.

A pesar de las condiciones favorables traídas por las lluvias, los productores también han de enfrentar nuevos retos, como organizar sus actividades en un contexto de caminos anegados y esperar a que los terrenos se asienten adecuadamente para reanudar ciertas labores. La adaptación a estas nuevas condiciones será clave para optimizar los beneficios que traen las lluvias.

En resumen, la combinación de El Niño y las lluvias en la Región Sur de Río Negro representa un cambio significativo y esperado para los productores ganaderos, brindando la oportunidad de desempeñar mejor sus actividades tras un prolongado período de sequía. La capacidad de adaptación y la gestión responsable del agua son cruciales para que este alivio se traduzca en un impacto positivo a largo plazo.

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