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El INTA amplía su equipo para certificar mallas antigranizo en Patagonia

El INTA refuerza su equipo técnico para facilitar las certificaciones necesarias para la exención de IVA en la compra de mallas antigranizo. Esta medida busca apoyar a los productores frutícolas de Río Negro y Neuquén ante los desafíos climáticos que afectan sus cosechas.

Por Miguel Vergara3 min de lectura
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El INTA amplía su equipo para certificar mallas antigranizo en Patagonia

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) anunció la ampliación de su equipo técnico en la región patagónica, específicamente en el Centro Regional Patagonia Norte, con el objetivo de facilitar las certificaciones vinculadas a la exención del IVA para la adquisición de mallas antigranizo. Esta medida fue oficializada mediante la Disposición N.º DI-2026-780-APN-DN#INTA, que actualiza la lista de profesionales habilitados para certificar los elementos necesarios para la instalación de sistemas de protección antigranizo, un recurso esencial para los productores frutícolas de las provincias de Río Negro y Neuquén.

La producción frutícola en el extremo sur enfrenta serios desafíos climáticos, como las tormentas de granizo que pueden causar pérdidas significativas. La utilización de mallas antigranizo se ha convertido en una estrategia fundamental para proteger los cultivos de estos fenómenos adversos. La rapidez con la que pueden ocurrir estas tormentas resalta la importancia de contar con sistemas de protección eficaces, aunque la inversión inicial pueda resultar un obstáculo para muchos productores.

Las mallas antigranizo no solo ayudan a minimizar los daños por granizo, sino también por viento y radiación solar, lo que se traduce en una mejor rentabilidad y sostenibilidad para el sector agrícola. Por consiguiente, la instalación de estos sistemas es vista como una inversión crucial para reducir los riesgos asociados a las inclemencias del tiempo.

La intervención del INTA facilita a los productores el acceso a las certificaciones requeridas para beneficiarse de la exención del IVA establecida en la normativa actual. Esto no solo simplifica el proceso burocrático, sino que también garantiza la continuidad del servicio de soporte técnico por parte del organismo.

Con la actualización del plantel técnico responsable de las certificaciones, el INTA busca ampliar su capacidad operativa y responder de manera más efectiva a las necesidades del sector frutal en ambas provincias patagónicas. Este esfuerzo también responde a la creciente demanda de asistencia técnica en un contexto donde la estabilidad económica de los productores está cada vez más amenazada por el cambio climático.

A medida que avanza el proceso de certificación, el INTA espera fortalecer la competitividad de los fruticultores de Río Negro y Neuquén, así como contribuir al desarrollo sustentable de la producción agrícola en la región sudamericana.

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