El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko avanza con pruebas clave
El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko continúa en Neuquén, con importantes evidencias obtenidas de cámaras de seguridad. Las imágenes han permitido reconstruir la última trayectoria de la víctima antes de su asesinato, apuntando al principal acusado, Roberto Daniel Sánchez.

En la jornada del juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, se presentaron pruebas clave a partir de grabaciones de cámaras de seguridad que documentaron los últimos momentos de la víctima. Azul, una mujer de 49 años que trabajaba en el sector estatal, fue vista por última vez el 25 de septiembre de 2025, cuando fue interceptada por Roberto Daniel Sánchez, de 59 años, en la ciudad de Neuquén. Las imágenes muestran a Semeñenko abordando la camioneta que conduce Sánchez y la cual, posteriormente, fue identificada como su vehículo.
El recorrido documentado por las cámaras permitió a los investigadores desentrañar el trayecto realizado por la pareja hasta la vivienda del acusado, donde Azul ingresó y fue vista por última vez con vida. Las grabaciones fueron mostradas en el tribunal, generando un ambiente de tensión en la sala, donde un jurado popular observó la secuencia de los hechos. Un testigo clave, el oficial Pedro Sepúlveda, aportó detalles sobre el análisis cronológico de las imágenes que reconfirmaron la conexión de Sánchez con el caso, al tiempo que subrayó la importancia de las evidencias visuales en la reconstrucción del crimen.
Se supo que Azul había estado en la búsqueda de trabajo y vivía en un alquiler en el barrio Confluencia. Sus últimos días se vieron marcados por una inactividad en su cuenta bancaria y por una serie de transferencias económicas que sugieren que ofrecía servicios sexuales para subsistir. En la semana previa a su desaparición, los movimientos de su cuenta fueron mínimos. Además, el día de su cumpleaños, el 14 de octubre, fue encontrado su cuerpo en un canal de Valentina Norte Rural, elevando la tensión social y mediática en torno al caso.
El debate judicial ha explorado la situación socioeconómica de Azul, aportando un contexto sobre su vida personal y la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba. A su vez, se resaltó el día del crimen, donde se constataron datos de consumo en el teléfono de Azul, sugiriendo que estuvo activa hasta poco después de haber abordado la camioneta de Sánchez.
El desarrollo del juicio sigue atrayendo la atención sobre la violencia de género y los transfemicidios en Argentina. Las pruebas recolectadas y la constante cobertura periodística reflejan la urgencia de abordar estas problemáticas desde una perspectiva social y legal, así como la necesidad de justicia para la comunidad trans y víctimas de violencia en general. Con la presentación de más evidencias y declaraciones, la etapa judicial avanza con el foco en la reparación y la respuesta efectiva del sistema frente a estos delitos.
La audiencia está prevista para continuar con la exposición de testigos y la evaluación de más evidencias, mientras se espera una resolución que pueda sentar un precedente en la justicia argentina en materia de transfemicidios.