El legado literario de Rosario Bléfari en "Mis dependencias"
"Mis dependencias", el libro póstumo de Rosario Bléfari, reflexiona sobre la vida en espacios de servicio, revelando historias de trabajo y vida cotidiana como trasfondo.

"Mis dependencias", la nueva obra del fallecido Rosario Bléfari, publicada por Lumen, refleja su singular mirada sobre las dinámicas del trabajo en espacios de servicio. Bléfari, figura destacada de la cultura argentina gracias a su labor como músico, actriz y escritora, falleció en 2020, dejando un legado que abarca diversas disciplinas. Este último libro reúne textos que continuarán su estilo único de contar historias ajenas, destacando las vidas que transcurren en el trasfondo de la cotidianidad.
El libro incluye un guion cinematográfico que Bléfari dejó incompleto antes de su muerte. A través de este texto, la autora se adentra en los recuerdos de su infancia, enfocándose en el trabajo de sus padres en la industria de servicios. Recurriendo a sus propias experiencias, Bléfari describe cómo estos trabajos no solo son medios de subsistencia, sino espacios donde se viven diversas emociones y percepciones. Las dentidades de las dependencias habitadas por empleados domésticos y de servicio son retratadas con gran profundidad, revelando la complejidad de lo que significa crecer en tales entornos.
Las vivencias narradas por Bléfari incluyen momentos cotidianos como el que recuerda de su infancia en un hotel de la Patagonia. Allí, a sus cinco años, solicitó un café con leche al cocinero, quien lo atendió como si fuera una huésped más. Esta escena ilustra cómo, a pesar de estar rodeada de lujos, su vida estaba marcada por la inexistencia de privilegios y su conexión con el personal del lugar. La obra también aborda el desmoronamiento de la cadena hotelera, donde Bléfari y otros empleados se quedaban con los restos de la comida que quedaba, marcando la fragilidad de su situación.
El vínculo entre "Mis dependencias" y otras obras como "Un día de trabajo" de Truman Capote o "Manual para mujeres de la limpieza" de Lucia Berlin, se establece en la forma en que estas obras aportan una perspectiva a trabajos a menudo invisibilizados en la cultura. Sin embargo, Bléfari va más allá, presentando una crítica aguda sobre las dinámicas que rigen estos espacios de trabajo, donde se demanda una constante limpieza y orden que borran las huellas de quienes trabajaron antes.
Su reflexión sugiere que en una cultura jerárquica, los oficios con menor estatus son también cíclicos, llevándolos a ser repetitivos sin dejar huellas duraderas. Así, las experiencias contadas por Bléfari no solo son íntimas, sino también una crítica social sobre la invisibilidad del trabajo y la lucha por el reconocimiento de quienes construyen cotidianamente un mundo que parece ignorarlos.
El libro se presenta como un testimonio conmovedor y necesario que invita a la reflexión sobre las vidas que transcurren en los márgenes de la sociedad, dignificando la labor de quienes realizan trabajos esenciales pero poco valorados. Su publicación, en el contexto actual, resuena con fuerza en una discusión sobre la justicia social y el reconocimiento de todas las voces en la narrativa colectiva.