ADCDiario

El Merendero Arcoíris de Comodoro atraviesa serias dificultades para asistir a familias

El Merendero Arcoíris, ubicado en Comodoro Rivadavia, enfrenta una crisis de insumos que limita su capacidad para asistir a 39 familias del barrio 30 de Octubre. Desde hace un mes, la merienda se ha reducido drásticamente debido a la falta de donaciones y recursos disponibles.

4 min de lectura
Compartir
El Merendero Arcoíris de Comodoro atraviesa serias dificultades para asistir a familias

El Merendero Arcoíris, situado en el barrio 30 de Octubre de Comodoro Rivadavia, se encuentra en una encrucijada crítica mientras asiste a 39 familias locales. Su referente, conocida como Seño Laura, informó que desde hace casi un mes no puede ofrecer meriendas adecuadas a los niños debido a la escasez de insumos y a la dependencia de donaciones. Aunque solía brindar merienda de dos a tres veces por semana, actualmente solo puede hacerlo una vez, dependiendo de lo que reciba como donación.

En este merendero, Laura menciona que los pocos insumos disponibles son harina, mate cocido y té, pero carece de productos esenciales como leche, grasa y levadura, necesarios para preparar alimentos como pan y tortas fritas. Esta situación es alarmante en un contexto donde muchas familias del barrio viven con dificultades económicas y no logran cubrir las necesidades básicas de alimentación.

Aproximadamente 40 niños acuden al merendero, que también se encarga de gestionar un ropero comunitario para aquellos que necesitan ropa. Laura explicó que muchas familias dependen de trabajos eventuales y que los ingresos son insuficientes para afrontar los gastos diarios. Como resultado, la comida se ha vuelto una preocupación constante, siendo común ver a niños que llegan al merendero incluso fuera de su horario habitual en busca de alimentos.

La situación es tan crítica que Laura relató el caso de una niña que, en horas de la noche, visita su casa en busca de alimentos básicos como fideos y arroz. Además, mencionó que hay niños que se ven obligados a cocinar para sí mismos, reflejando una realidad desgarradora donde faltan adultos que puedan guiar y nutrir a los más pequeños.

El Merendero Arcoíris no solo funciona como un lugar donde se ofrece comida; también actúa como un espacio de contención y apoyo emocional. Laura explicó que para muchos de estos niños, el merendero es el único lugar donde pueden encontrar a alguien con quien hablar y compartir sus inquietudes. Es un punto de encuentro que proporciona una red de apoyo crucial en una comunidad que enfrenta cada vez más necesidades.

La situación del merendero subraya la urgencia de un apoyo más robusto por parte de la comunidad y de organizaciones para garantizar la asistencia a familias vulnerables, en un escenario donde la demanda de ayuda humanitaria sigue aumentando.

Compartir

Más noticias