El protocolo de la Copa: original y réplica, secretos de la FIFA
En el Mundial 2026, la FIFA implementará un estricto protocolo para el trofeo mundial. Tras la premiación, el campeón solo podrá tener el original por un breve momento antes de devolverlo.

La próxima final del Mundial 2026, que enfrentará a la Selección Argentina y a España, no solo será un evento deportivo de gran relevancia, sino que también se regirá por un protocolo de seguridad muy estricto determinado por la FIFA. Según el artículo 45 del Reglamento de la Copa del Mundo, el equipo campeón solo podrá sostener el trofeo original durante la ceremonia de premiación, debiendo devolverlo inmediatamente después del pitido final del árbitro.
Este procedimiento ya fue puesto en práctica tras la victoria de la Selección Argentina en el Mundial 2022 de Catar. En aquella ocasión, el futbolista Ángel Di María relató cómo durante la vuelta olímpica, personal de la FIFA lo acompañó por el campo, asegurando que el trofeo que él sostenía era el original. En contraste, Lionel Messi estaba llevando una réplica, conocida como "copa trucha" según la anécdota del jugador, lo que provocó una confusión que evidenció la rigurosidad de las normas de la FIFA.
El trofeo que se entregará en la final es una pieza detalladamente diseñada, cuyo costo de producción supera los 250.000 dólares. Sin embargo, su valor real en el mercado, por su historia y prestigio, podría ascender a más de 20 millones de dólares. La intrincada elaboración del trofeo refuerza su carácter no solo como galardón, sino como una obra de arte.
Las reglas de manipulación son precisas: el trofeo original solo puede salir de Suiza para tres eventos específicos: el sorteo del torneo, el partido inaugural y la final. Además, están restringidas las condiciones bajo las cuales puede ser tocado. Solo los futbolistas que han sido campeones del mundo y los Jefes de Estado en funciones tienen la autorización para hacerlo con las manos desnudas; todos los demás miembros del equipo deben usar guantes blancos.
Este protocolo ha despertado un interés significativo, dado que refleja la importancia que la FIFA otorga a la imagen y el simbolismo del trofeo. Durante el sorteo previo a este Mundial, Lionel Scaloni sorprendió a todos al aparecer con guantes mientras llevaba la copa, lo que generó repercusiones y anécdotas que resaltan la rigurosidad y exclusividad del trofeo.
La estricta normativa se fundamenta no solo en la seguridad del galardón, sino en la necesidad de preservar su valor y significado a lo largo del tiempo, en un escenario donde millones de aficionados siguen cada competición con fervor. En suma, la final del Mundial 2026 no solo será un desafío deportivo, sino que también reafirmará la singularidad y las tradiciones que rodean al trofeo más deseado del fútbol mundial.