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El modelo ganadero estadounidense de carne premium y su impacto

La ganadería estadounidense, sostenida por pequeños rodeos familiares, ha logrado posicionarse en el mercado global de la carne premium. Este modelo se caracteriza por su enfoque en la calidad y tradicionalismo, aunque enfrenta desafíos por el recambio generacional.

Por Fausto Casanova4 min de lectura
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El modelo ganadero estadounidense de carne premium y su impacto

Estados Unidos se ha consolidado como un referente mundial en la producción de carne de alta calidad, gracias a un modelo que combina la tradición familiar con un sistema productivo altamente estructurado. A pesar de que el tamaño promedio de los rodeos de cría es de solo 44 vacas, esta producción atomizada ha conseguido abastecer tanto el vasto mercado interno como las exigentes demandas internacionales de carnes premium.

La clave de este sistema radica en la colaboración entre numerosos pequeños establecimientos familiares que, a pesar de su tamaño, logran integrarse en una cadena que abarca desde la producción de terneros hasta la industrialización y comercialización de la carne. Apenas el 10% de la producción americana se destina a exportaciones e importaciones, lo que refleja la capacidad del mercado interno para absorber la mayor parte de la producción.

El doctor Alfredo Di Costanzo, experto en nutrición animal y producción de carne vacuna, destaca la importancia del contexto histórico de la ganadería estadounidense para comprender su éxito actual. Aproximadamente la mitad de los productores son pequeños propietarios, cuya entrada al sector se basa en la tradición familiar y prácticas artesanales. Esta estructura permite que, aunque cada rodeo sea pequeño, su producción total se convierta en un competidor importante en el mercado global.

Una de las características distintivas del modelo estadounidense es su riguroso sistema de clasificación de carne, implementado desde 1919, que establece criterios claros para las transacciones. Este sistema ha dado lugar a categorías como Prime, Choice y Select, que ayudan a los consumidores a identificar la calidad de los cortes. Adicionalmente, el programa Certified Angus Beef, lanzado en 1978, ha incrementado la diferenciación de la carne por calidad, afianzando la oferta premium en el mercado.

Los estándares de calidad establecidos, especialmente en lo que respecta al marmoleo de la carne, son esenciales para satisfacer las necesidades de consumidores en mercados de alto valor, como Japón, Corea, México y Canadá. Este enfoque en la calidad de la carne no solo asegura un producto superior, sino que también pone de manifiesto los desafíos que la industria enfrenta ante el recambio generacional de sus productores.

De cara al futuro, el sector deberá encontrar maneras de atraer a nuevas generaciones hacia la producción ganadera, preservando al mismo tiempo las tradiciones que caracterizan el modelo estadounidense. Este equilibrio será crucial para mantener el liderazgo del país en el competitivo mercado global de la carne premium, mientras se adaptan a las necesidades de un mercado cambiante.

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