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El Niño aumenta el riesgo de inundaciones en Argentina hasta 2027

El fenómeno de El Niño se intensifica y podría alcanzar un nivel de intensidad muy fuerte, lo que incrementará el riesgo de inundaciones en Argentina. A medida que se proyecta su persistencia hasta febrero de 2027, se anticipan lluvias superiores a la media en diversas regiones, lo que afecta la infraestructura y la actividad agrícola.

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El Niño aumenta el riesgo de inundaciones en Argentina hasta 2027

Las condiciones climáticas actuales muestran un fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que podría clasificarse como ‘muy fuerte’ hacia finales de 2026. Este fenómeno se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que provoca alteraciones significativas en los patrones de lluvia y temperatura a nivel global.

En Argentina, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido sobre un aumento proyectado en las lluvias, especialmente en el Litoral, donde se prevé un alto riesgo de inundaciones. La OMM estima casi un 100% de probabilidad de que El Niño persista durante la primavera austral, influyendo de forma directa en las precipitaciones del país hasta febrero de 2027.

La investigadora Matilde Rusticucci, del CONICET, ha indicado que las lluvias en el noreste de Argentina se espera que sean considerablemente más intensas que en condiciones normales. Este aumento en las precipitaciones podría llevar a un incremento en los caudales de los ríos que desembocan en el país, afectando tanto a zonas urbanas como rurales y poniendo en peligro la infraestructura existente, así como la producción agrícola de cultivos clave como soja y maíz.

Particularmente vulnerable es el norte del Litoral argentino, que incluye provincias como Misiones y Corrientes, dada su conexión con cuencas hídricas que se extienden hacia Brasil y Uruguay. Su geografía favorece el desbordamiento de ríos durante episodios de lluvias intensas, lo que podría causar estragos en las comunidades de la región.

Además, las proyecciones climáticas muestran variaciones importantes. Mientras que el norte argentino podría enfrentar acumulaciones de lluvia por encima de lo normal, otras regiones del centro del país podrían experimentar sequías, afectando igualmente la producción agrícola. Esta dualidad en el clima refuerza la necesidad de una planificación cuidadosa por parte de los productores agrícolas.

La OMM aclara que la intensidad de El Niño no es el único factor determinante en estos fenomenos. También influyen otros sistemas oceánicos en el Atlántico y el Índico, así como la variabilidad atmosférica, lo que complica aún más las previsiones meteorológicas. Ante esta situación, es crucial que las autoridades locales y nacionales se preparen para posibles contingencias relacionadas con las inundaciones y se implementen estrategias eficaces de mitigación ante los efectos de este fenómeno climático.

La capacidad de respuesta y la preparación de las comunidades afectadas serán fundamentales para enfrentar los desafíos que presenta El Niño, en un contexto donde las condiciones climáticas ya se encuentran en cambio.

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