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El Niño podría causar lluvias excesivas en Argentina desde octubre

Un reciente informe indica que El Niño, un fenómeno climático, tiene un 75% de probabilidad de alcanzar una intensidad histórica en Argentina entre octubre y diciembre de este año. Esto podría mejorar la producción agrícola, pero también incrementa el riesgo de tormentas y anegamientos en varias regiones del país.

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El Niño podría causar lluvias excesivas en Argentina desde octubre

Un nuevo informe ha elevado a un 75% la probabilidad de que el fenómeno climático de El Niño alcance una intensidad histórica entre octubre y diciembre de 2026. Esta información proviene de un estudio realizado por Aprilis Soluciones Meteorológicas para la Unión Agrícola de Avellaneda, que basó sus conclusiones en actualizaciones del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos. Dicha proyección implica un aumento en el potencial productivo agrícola, aunque también plantea serios riesgos de lluvias excesivas que pueden causar anegamientos y tormentas.

El fortalecimiento actual del fenómeno indica que se está consolidando con un acople entre océano y atmósfera, lo que lo clasifica como un evento plenamente desarrollado. El índice RONI trimestral podría alcanzar o superar los +2,5 °C, un valor históricamente asociado a fenómenos de gran intensidad. A su vez, se registra una probabilidad de más del 90% de que El Niño se mantenga en la categoría "muy fuerte" durante el trimestre noviembre-enero, aunque esta cifra se espera que disminuya en meses posteriores.

En relación a los datos climáticos del mes de agosto, se reportó un notable calentamiento del océano Pacífico, con índices Niño 3.4 en +1,8 °C, Niño 3 a +2,5 °C y Niño 1+2 en +3,4 °C. No obstante, el informe advierte que una mayor intensidad del fenómeno no garantiza necesariamente impactos más severos en todos los lugares, ya que el clima depende de múltiples factores atmosféricos.

Para la producción agropecuaria argentina, las proyecciones estacionales sugieren que entre diciembre y febrero podrían registrarse precipitaciones por encima de lo normal en diversas zonas, lo cual podría asegurar una buena provisión de agua. Sin embargo, esto también conlleva el riesgo de excesos de agua, tormentas y anegamientos que complicarían la logística agrícola.

En la primavera, el pronóstico de lluvias no resulta homogéneo, ya que las mayores probabilidades de eventos hídricos se concentran en el norte del Litoral, el oeste de Cuyo, La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires. Esta situación contrasta con el estado actual de los suelos, donde el 70% de la región agrícola clave enfrenta condiciones de escasez o sequía, lo que hace urgente la necesidad de agua para el cultivo de maíz y trigo en áreas específicas, como Marcos Juárez y Carlos Pellegrini.

La combinación de lluvias intensas potenciales y la escasez actual de agua plantea un escenario complicado para la campaña agrícola inminente, subrayando la importancia de monitorear las condiciones climáticas en las próximas semanas y meses.

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