El obispo de Viedma destaca la visita del papa León XIV como un mensaje de esperanza
La llegada del papa León XIV a Argentina, desde el 8 al 11 de noviembre, ha sido considerada una oportunidad de renovación espiritual por el obispo de Viedma, Esteban Laxague. La visita, que marcará el regreso de un Sumo Pontífice al país después de casi 40 años, no estará vinculada a intereses políticos.

La visita del papa León XIV a Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre de 2026, se presenta como un acontecimiento significativo para el país, especialmente tras casi cuatro décadas desde la última visita papal por parte de Juan Pablo II en 1987. Según el obispo de Viedma, Esteban Laxague, esta gira representa un "soplo de aire fresco", con la expectativa de generar un impacto positivo en la sociedad argentina.
Laxague subrayó que la presencia del papa no está alineada con ninguna corriente política, afirmando que viene con el mensaje de Jesús que abarca a todos, tanto a quienes están en el poder como a la oposición. El itinerario incluirá actividades en diversas ciudades, como Buenos Aires, Córdoba y Luján, reflejando un enfoque inclusivo de diálogo y reflexión.
El obispo expresó su entusiasmo y expectativas debido a que la visita podría ser una fuente renovadora de esperanza para muchos argentinos, destacando que la llegada del papa puede motivar a las comunidades a participar activamente en la búsqueda de soluciones a las problemáticas actuales. También enfatizó la continuidad de mensajes benévolos de los pontífices, resaltando la necesidad de paz en medio de los conflictos globales, y la atención a las crisis migratorias.
Laxague indicó que la gira del papa también puede interpretarse como un homenaje hacia el papa Francisco, reconociendo su impacto en el mundo contemporáneo. En anticipación a la llegada papal, la Diócesis de Neuquén ha programado una conferencia de prensa para discutir el evento y sus implicancias para la comunidad.
La respuesta del Gobierno argentino, a través de la Oficina del Presidente Javier Milei, ha sido de calidez, señalando la importancia espiritual e institucional de la visita del pontífice para el país. La movilización en torno a la llegada del papa sugiere una oportunidad para fomentar la unidad y el diálogo en la sociedad, más allá de las posiciones políticas.
Se espera que, de manera similar a las vivencias de décadas anteriores, se organicen viajes y actividades para facilitar el acercamiento de las comunidades a las ceremonias del papa, brindando la chance de incorporar un mensaje de paz y esperanza a la vida cotidiana de los argentinos.