El papel del gobierno de Milei en la huida de Flávio Bolsonaro a EE.UU.
Javier Milei y su gobierno brindaron logística y asistencia política para la salida de Flávio Bolsonaro, quien se enfrenta a problemas judiciales en Brasil. El viaje, que incluyó un largo recorrido terrestre, culminó en un vuelo privado hacia Miami.

El Gobierno argentino, liderado por Javier Milei, se involucró activamente en la huida de Flávio Bolsonaro, excandidato presidencial brasileño, hacia Estados Unidos. La salida de Bolsonaro se produjo ante un avance judicial que amenazaba su libertad, luego de que un juez brasileño exigiera la retención de su pasaporte a raíz de una investigación por presunto lavado de dinero. Con el objetivo de facilitar su escape, la administración de Milei propuso la frontera en la provincia de Misiones como el principal punto de salida.
El operativo de evacuación se complicó, requiriendo un extenso recorrido de cerca de 1.600 kilómetros desde Brasilia hasta la zona de la triple frontera. Este traslado terrestre fue realizado en un tiempo estimado de más de 20 horas. Una vez que la familia Bolsonaro llegó a territorio argentino, utilizaron un vuelo privado, gestionado por empresas vinculadas a la embajada de Estados Unidos, que los llevó hacia Miami, con una escala técnica en Guayaquil, Ecuador.
La intervención del Gobierno argentino en esta circunstancia reavivó tensiones diplomáticas con Brasil. Santiago Caputo, uno de los asesores más cercanos a Milei, fue reportado en Puerto Iguazú supervisando la operación. Además, utilizó sus redes sociales para criticar la cobertura de los medios sobre la situación y para resaltar la colaboración entre Argentina y Estados Unidos en este asunto. Esta situación ha generado reacciones diversas en el ámbito político y comunicacional, con algunos medios y comunicadores celebrando la asistencia estatal.
La urgencia del traslado alteró los planes de la familia Bolsonaro, que ya contaba con una estrategia de reserva ante una posible derrota electoral. Un video publicado por Flávio Bolsonaro mostró un momento crítico en el que fue notificado por agentes de la Policía Federal sobre la prohibición de salida del país y la retención de su pasaporte justo cuando abandonaba la residencia de su padre en Brasilia.
Inicialmente, se consideró un vuelo interno a Foz de Iguazú como alternativa, pero finalmente se decidió por el viaje terrestre para minimizar riesgos, buscando evitar la emisión de una alerta roja por parte de Interpol o un refuerzo en los controles migratorios en la frontera. Esta situación pone de manifiesto las complicaciones que enfrentan los políticos en Brasil ante procesos judiciales y añade una nueva dimensión al conflicto entre Buenos Aires y Brasilia.
En resumen, la dependencia del gobierno de Milei para facilitar el escape de Flávio Bolsonaro refleja no solo las tensiones diplomáticas actuales, sino también el alcance de las estrategias empleadas en la política regional, en un contexto donde las relaciones entre países sudamericanos están ausentes de alineamientos claros.