El parador nocturno en Neuquén se reconvertirá tras el invierno
El parador nocturno en Neuquén ha recibido a 400 personas en dos meses de operación. El gobierno provincial planea su reconversión para facilitar la inserción laboral de los usuarios.

Desde su apertura hace dos meses, el parador nocturno en Neuquén ha proporcionado refugio a 400 personas en situación de calle, quienes acudieron al lugar para protegerse del frío y las inclemencias climáticas. A pesar de que las temperaturas están comenzando a mejorar, las autoridades provinciales confirmaron que el refugio no cerrará, sino que se transformará con el objetivo de garantizar la inserción laboral de quienes lo utilizan.
Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión del Riesgo de Neuquén, informó que hay una media de 100 usuarios por noche, con picos de hasta 120, aunque no se ha alcanzado el total de plazas disponibles. Un dato relevante es que el 92% de los asistentes son hombres y el 81% de ellos tiene registrado su domicilio en Neuquén. Estas cifras contradicen la percepción de que la mayor parte de las personas sin hogar son migrantes de otras provincias que se trasladaron a la región buscando oportunidades laborales en Vaca Muerta.
El parador está diseñado como un "dispositivo de bajo umbral", lo que significa que acepta a personas vulnerables sin restricciones, incluso a aquellas con problemas de consumo de sustancias. Ortiz Luna destacó la importancia del espacio y la atención que se brinda, incluso mencionando tratamientos de desintoxicación para aquellos que lo necesitan. No obstante, reconoció que todavía hay individuos que prefieren permanecer en la calle en lugar de acudir al refugio, ya que el ingreso es voluntario.
Las reglas en el parador son estrictas para garantizar la seguridad de todos. Se ha prohibido el uso de bombillas para el mate, dado que se han reportado incidentes de violencia en el pasado. Además, se establecen horarios de descanso nocturno a las 12, con restricciones sobre el desplazamiento durante la madrugada. Esto es fundamental considerando que algunos usuarios han perdido la noción de límites y han tenido episodios problemáticos en el refugio.
El refugio fue inaugurado como continuidad de una operación de 2025, pero con importantes ajustes y el apoyo logístico de la Iglesia Católica, que facilitó la ubicación de este nuevo dispositivo. Inicialmente, el acceso se realiza desde la Catedral María Auxiliadora, desde donde los usuarios son trasladados a la base del SIEN para recibir asistencia.
Frente a la llegada de la temporada más cálida, las autoridades están trabajando en la reconversión del parador para adaptarse a nuevas funciones que faciliten la reintegración de las personas en situación de calle al mercado laboral y a un entorno más inclusivo. Se espera que esta transformación contribuya positivamente en la construcción de un nuevo camino para quienes han enfrentado dificultades y marginación en la sociedad neuquina.