El PBI argentino crecería menos del 2,5% a pesar del récord agroindustrial
A pesar de un crecimiento interanual del 2,7% en junio de 2026, el PBI argentino podría crecer menos del 2,5% este año. El desempeño positivo de los sectores agroindustrial y energético contrasta con la debilidad del consumo interno y la industria, lo que llevó a recortes en las proyecciones del FMI.

La economía argentina muestra signos de un crecimiento desigual, reflejando un panorama en el que la pujanza de los sectores exportadores, como el agro y la energía, contrasta con el estancamiento del consumo y la industria. A pesar de reportar un crecimiento del 2,7% interanual en junio de 2026, las proyecciones para el Producto Bruto Interno (PBI) han sido revisadas a la baja, anticipando un incremento que no superará el 2,5% a lo largo del año.
Según datos obtenidos, mientras que el sector primario y los hidrocarburos están impulsando un saldo comercial positivo que podría alcanzar los 100.000 millones de dólares en exportaciones anuales, el mercado interno enfrenta serias dificultades. La demanda interna sigue sin signos claros de reactivación, lo que se traduce en un crecimiento limitado para las actividades que optimizan el empleo, especialmente en las áreas urbanas.
El periodista especializado en economía, Pablo Wende, destacó en RÍO NEGRO RADIO el contraste entre las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, que inicialmente estimaba un crecimiento del 3,5%, y las realidades del EMAE, el Estimador Mensual de Actividad Económica, que indica un avance modesto. Wende descartó que estemos frente a una crisis similar a otras vividas en el pasado, como la de 2001, pero advirtió que el crecimiento será austero.
Con estas nuevas estimaciones, las expectativas económicas han disminuido considerablemente. Muchos economistas, que en el pasado hablaban de un crecimiento del 3,4% o 3,5%, ahora prevén que será inferior al 3%. De acuerdo con el consenso de analistas, la economía se encamina a crecer por debajo del 2,5%, lo que señala una tendencia de desaceleración en el crecimiento.
Es importante entender las implicancias de estos datos, ya que el EMAE, que proporciona una visión mensual de la actividad económica, no puede reemplazar las cuentas anuales y su baja proyección indica la fragilidad de la economía local. Las autoridades del INDEC han resaltado que la actividad mensual sirve como un indicativo, pero adecuado análisis requieren considerar ambos yo datos junto a otros indicadores.