El peronismo conmemoró el Día de la Lealtad con actos separados y apoyo a Cristina
El Partido Justicialista conmemoró el Día de la Lealtad con actos paralelos, marcando una clara división dentro del movimiento. Militantes se movilizaron hacia el departamento de Cristina Kirchner, quien actualmente se encuentra bajo prisión domiciliaria.

Este sábado, el Partido Justicialista (PJ) celebró el Día de la Lealtad con diferentes actos, los cuales reflejaron tensiones internas en el espacio político. De manera particular, la jornada estuvo centrada en el apoyo a Cristina Kirchner, quien se encuentra bajo régimen de prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111 tras ser condenada en un caso judicial vinculado a la obra pública.
Las actividades del PJ incluyeron encuentros separados organizados por figuras de peso como el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el referente de La Cámpora, Máximo Kirchner. Tras estas reuniones, militantes de diversas agrupaciones políticas se trasladaron al centro de Buenos Aires para expresar su apoyo a la exmandataria. Cristina salió al balcón de su vivienda para saludar a los manifestantes, quienes habían comenzado a concentrarse desde temprano y que incluso contaron con un asado que les fue llevado por miembros del Sindicato de la Carne, simbolizando así el apoyo de la base a la líder del movimiento.
Desde el PJ se difundió un documento en el que se comparó la situación actual de Kirchner con la detención de Juan Domingo Perón en 1945. En este texto se rechazaron las decisiones judiciales y se consideraron como "condenas sin pruebas", sugiriendo que estos fallos buscan despojarla de su capacidad para ejercer cargos públicos. Este discurso se enmarca en un contexto de críticas hacia el actual gobierno, liderado por Javier Milei, respecto a su enfoque económico.
Las conmemoraciones no estuvieron exentas de divisiones. Kicillof optó por concentrar su mensaje en La Matanza, donde llamó a la unidad del peronismo y a la acción colectiva para enfrentar los desafíos venideros. Durante su discurso, hizo hincapié en la necesidad de reorganizarse para conquistar las urnas y vencer lo que calificó como una "pesadilla".
En contraste, Máximo Kirchner organizó su propio acto en Chaco, donde dirigió críticas a la interna del partido y a la necesidad de ir más allá de los discursos de unidad. Esto resalta la complejidad de la situación actual del peronismo, que enfrenta no solo el desafío de sostener su cohesión interna sino también de reconfigurar su estrategia política frente a un panorama electoral incierto.
En conclusión, el Día de la Lealtad de este año dejó en evidencia la fractura dentro del peronismo al tiempo que reafirmó el apoyo a Cristina Kirchner, poniendo de manifiesto diversas posturas en torno a su figura y al rumbo del partido ante los próximos desafíos electorales.