El programa MOSCAMED celebra 50 años de cooperación agrícola entre Guatemala, México y EE.UU.
El programa MOSCAMED, que colabora desde 1975 entre Guatemala, México y Estados Unidos, ha logrado mantener zonas libres de la mosca del Mediterráneo, una plaga que amenaza múltiples cultivos. Su aniversario fue celebrado en Antigua Guatemala, destacando el apoyo significativo del Departamento de Agricultura de EE.UU.

El programa MOSCAMED conmemora sus 50 años de cooperación entre Guatemala, México y Estados Unidos, un esfuerzo dedicado a la erradicación de la mosca del Mediterráneo. Desde su inicio en 1975, este programa se ha centrado en proteger la producción hortofrutícola en la región, contribuyendo a mantener zonas libres de esta plaga dañina, que afecta a aproximadamente 400 especies de cultivos.
La ceremonia de celebración tuvo lugar en Antigua Guatemala, donde se resaltó que el Departamento de Agricultura de EE.UU. financia el 85% del presupuesto de MOSCAMED, equivalente a unos 28 millones de dólares anuales para Guatemala. Esta inversión permite la producción de alrededor de 1,04 mil millones de moscas estériles por semana, lo que ayuda a mantener 46.823 km² de áreas libres de la plaga en Guatemala, así como en otros países como México y Estados Unidos.
Durante la celebración, Mayra Motta, viceministra de Sanidad Agropecuaria, enfatizó que el trabajo realizado por MOSCAMED ha fortalecido la seguridad alimentaria y la competitividad del sector agropecuario guatemalteco. Según Motta, cada iniciativa del programa representa una garantía para las familias que dependen de la producción de frutas y hortalizas, promoviendo la economía local y el bienestar comunitario.
La mosca del Mediterráneo, conocida científicamente como Ceratitis capitata, presenta un riesgo significativo para la agricultura mundial. A través de actividades de detección y monitoreo, el programa MOSCAMED ha sido reconocido como un modelo de referencia en términos de protección fitosanitaria y acceso a mercados internacionales. Este sistema no solo protege los cultivos locales, sino que también permite la exportación de productos agrícolas a mercados exigentes como el estadounidense.
En el acto celebrado, también participaron representantes clave de la Embajada de EE.UU. y del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal, quienes subrayaron el papel crucial de MOSCAMED en la protección de los agricultores. El compromiso de Estados Unidos es mantener y fortalecer esta colaboración, asegurando que Guatemala pueda liderar esfuerzos para manejar independientemente estos desafíos fitosanitarios en el futuro.
Motta subrayó la importancia de la cooperación internacional, especialmente ante los desafíos que representan el cambio climático y la movilidad global de personas y productos. La necesidad de acciones preventivas se vuelve más urgente para salvaguardar el patrimonio agrícola regional y responder a nuevas amenazas sanitarias.
El apoyo continuo de Estados Unidos, como se mencionó, no solo beneficia a Guatemala y México, sino que también protege el sector agrícola estadounidense, destacando la interdependencia de ambos países en la lucha contra plagas que amenazan la producción agrícola y el comercio internacional, contribuyendo así a una agricultura más segura y sostenible a nivel regional.