El Puente 83 en Ruta 22 sigue cerrado pese a estar casi terminado
El tránsito en Puente 83, ubicado en la Ruta 22 entre Chichinales y Cipolletti, se ha vuelto problemático para miles de conductores. Aunque los carriles centrales están casi finalizados, las colectoras se encuentran en mal estado y generan demoras significativas. El gobierno de Río Negro está en vías de un acuerdo para mejorar la situación del tramo.

La situación en la Ruta 22, especialmente en el tramo del Puente 83, se ha convertido en un foco de problemas para los conductores que utilizan esta vía. A pesar de que la obra de ampliación de los carriles centrales avanza, estos sectores no se encuentran habilitados, lo que obliga a los vehículos a transitar por colectoras en condiciones deplorables. Se estima que por esta ruta circulan cerca de 17.000 vehículos diariamente, de los cuales un 40% pertenece al tránsito pesado, aumentando su uso debido a la actividad en Vaca Muerta.
Durante las horas pico, el mal estado de las colectoras provoca que el tráfico se desplace a paso de hombre, especialmente en días de lluvia, cuando las condiciones empeoran. Los carriles centrales de la Ruta 22, cuya obra fue suspendida en 2022, están casi listos, siendo únicamente el puente y un sector de 400 metros lo que falta por asfaltar. La pregunta recurrente de los usuarios es por qué no se habilitan los sectores terminados para aliviar el tránsito.
Los conductores que optan por atajos, esquivando barreras, logran recorrer los 2,3 kilómetros del tramo problemático en aproximadamente cuatro minutos, en comparación con quienes transitan por las colectoras, que pueden tardar el doble dependiendo de las condiciones del tráfico y la lluvia. Esto resalta la urgencia de una pronta solución para el mal estado de estas vías alternativas.
El gobierno provincial está considerando firmar un convenio tripartito en la próxima semana que podría facilitar la repavimentación de las calles laterales en la zona del Puente 83. Esta medida busca aliviar el tránsito y las pérdidas económicas ocasionadas por las demoras diarias, afectando no solo a los conductores sino también a las empresas que dependen del tráfico por esta ruta vital. A medida que la actividad hidrocarburífera crece, es crucial que se tomen medidas inmediatas para mejorar la circulación en este importante corredor.
De no realizarse mejoras de manera urgente, el mal estado de las colectoras podría seguir impactando negativamente en la economía regional, ya que un tránsito fluido es esencial para el desarrollo de la zona, especialmente para aquellos que trabajan en la industria relacionada con la energía y otras actividades económicas asociadas a Vaca Muerta. De esta forma, la solución al problema del Puente 83 se torna fundamental en la agenda del gobierno rionegrino y para los usuarios de la ruta.