El regreso a pasatiempos analógicos frente al uso constante del celular
Las actividades analógicas están ganando popularidad entre los jóvenes que buscan conectar con pasatiempos del pasado. Desde escribir en cuadernos hasta la fotografía con rollo, estas prácticas ofrecen una alternativa al constante uso del celular.

En un contexto donde la vida cotidiana está dominada por las pantallas, un creciente número de jóvenes comienza a redescubrir pasatiempos analógicos que parecían haber quedado en el olvido. Actividades como escribir en cuadernos, la fotografía con cámaras de rollo, y manualidades como el tejido y la cerámica están ganando protagonismo como alternativas a la digitalización constante.
Esta tendencia, conocida como "going analog", va más allá de la nostalgia; representa una búsqueda de experiencias que favorecen la creatividad y una conexión más profunda con el tiempo libre, alejadas de las interrupciones digitales. En 2026, esta corriente ha sido respaldada por informes de consultoras que revelan un creciente interés en actividades fuera de línea, especialmente entre las nuevas generaciones de América del Norte y Europa.
Un aspecto destacado de esta tendencia es el journaling, donde las personas se dedican a escribir pensamientos y experiencias en cuadernos, fomentando un espacio libre de distracciones digitales. Esta práctica permite a los individuos dedicar tiempo a la reflexión, un hábito que contrasta con las rápidas interacciones y notas que se realizan en dispositivos móviles.
Asimismo, la fotografía analógica está experimentando un notable resurgimiento. La necesidad de utilizar rollos de película y esperar el revelado genera una experiencia única y calculada, donde cada toma se vuelve más significativa. Según un estudio, el 35% de los usuarios activos de cámaras analógicas en 2025 pertenecían a la franja etaria de 18 a 30 años, evidenciando el interés juvenil por esta forma de arte que se aleja de la inmediatez de la fotografía digital.
Además, la inclinación hacia otros pasatiempos como el bordado, la pintura y los juegos de mesa resalta un deseo de volver a formas de entretenimiento que fomentan la atención y la participación activa. En un mundo donde el entretenimiento suele ser consumido rápidamente, estas actividades ofrecen una alternativa más profunda y gratificante.
El renacer de estos pasatiempos también pone de manifiesto un cambio cultural significativo, dirigido por un público que busca desenchufarse de la tecnología y regresar a relaciones más tangibles con el tiempo libre y la creatividad. Esta tendencia sugiere un futuro en el que la búsqueda de experiencias auténticas y artesanales puede continuar creciendo.