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El revuelto Gramajo: historia, receta y secretos de este clásico argentino

El revuelto Gramajo es un plato emblemático de la cocina argentina, conocido por su mezcla simple de papas fritas, huevos y jamón. Su origen se atribuye a un militar del siglo XIX, aunque existen otras versiones. Esta receta fácil se ha consolidado en la cultura culinaria del país.

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El revuelto Gramajo: historia, receta y secretos de este clásico argentino

El revuelto Gramajo se ha convertido en un clásico de la gastronomía argentina, presente en diversos bares y restaurantes a lo largo del territorio nacional. Este platillo destaca por su combinación simple de ingredientes, incluyendo papas fritas crocantes, huevos y jamón, lo que lo hace irresistiblemente sabroso y accesible para preparar en casa.

El origen del revuelto Gramajo está rodeado de historias y leyendas. La versión más popular indica que fue creado por Artemio Gramajo, un militar cercano al general Julio Argentino Roca, a finales del siglo XIX. Se cuenta que, tras un día agotador, decidió improvisar una comida con lo que tenía a mano, y la mezcla resultó ser tan exitosa que se popularizó bajo su apellido. Otra narrativa menciona a Arturo Gramajo, un personaje de la alta sociedad de principios del siglo XX, quien, al hacer un pedido en el Hotel Ritz de Buenos Aires, dejó una huella en la gastronomía local.

La receta tradicional del revuelto Gramajo es sencilla y se puede preparar en pocos minutos. Para dos porciones, se necesita: 2 papas medianas, 4 huevos, 150 gramos de jamón cocido, una cebolla (opcional), aceite para freír, sal y pimienta al gusto, y perejil fresco picado para la presentación. El proceso comienza pelando y cortando las papas en bastones finos, fritándolas hasta que estén doradas y crocantes, y luego rehogando la cebolla e incorporando el jamón y las papas fritas.

Una de las claves del revuelto Gramajo es la cocción adecuada de los huevos, que deben ser batidos y mezclados con el resto de los ingredientes sin cocinarse demasiado, manteniendo una textura cremosa. Además, se recomienda agregar las papas al final de la preparación para que conserven su crocancia y servir el plato inmediatamente después de cocinarlo.

Con el pasar del tiempo, han surgido distintas versiones del revuelto Gramajo. Algunas variaciones incluyen ingredientes como arvejas, morrones salteados, queso rallado, pollo desmenuzado o panceta. Estas alternativas han contribuido a la evolución del plato y a su adaptación a diferentes paladares, reafirmando su relevancia en la cultura gastronómica argentina.

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