El riesgo país cierra por debajo de 590 puntos y mejora en bonos en dólares
El riesgo país de Argentina cerró este jueves en 587 puntos básicos, continuando una tendencia de estabilidad. A su vez, se registraron incrementos en varios bonos soberanos, lo que sugiere confianza en el manejo de la deuda a corto plazo, mientras se prepara para los desafíos financieros de 2027.

El riesgo país de Argentina cerró este jueves por debajo de la barrera de los 590 puntos básicos, ubicándose en 587, lo que representa un leve aumento de 0,2% respecto a la jornada anterior. Este indicador, que mide la percepción del riesgo de invertir en bonos argentinos en comparación con los de Estados Unidos, ha mostrado una cierta estabilidad, fluctuando entre 585 y 589 puntos durante la jornada.
Acompañando este comportamiento, el S&P Merval registró un crecimiento del 0,3%, destacando la performance positiva de varias acciones en la Bolsa porteña y en Wall Street. En particular, el bono AL29D se destacó con un incremento del 1,9%, seguido por el GD46D que subió un 1,1%. A lo largo del año, los bonos a corto plazo han ganado terreno, con el AL29D acumulando un aumento del 27,4% y el AL30D del 24,3%, mientras que el bono AL41D experimentó una leve caída del 2,5%.
La situación en el mercado de deuda se mantiene bajo el ojo atento de los inversionistas, que están enfocados en los próximos compromisos de pago en dólares que Argentina deberá enfrentar en 2027. El Gobierno tiene como prioridad refinanciar estos vencimientos, lo cual podría resultar un desafío, especialmente en un año electoral. Se destacó que la baja en el ritmo de compra de dólares por parte del Gobierno podría influir negativamente en la percepción de la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones.
Por otro lado, se informó que el Banco Central de la República Argentina logró adquirir US$45 millones en la jornada, aunque persisten preguntas respecto a la necesidad de los US$800 millones pendientes de colocación del AO29. Esta situación podría impactar en las expectativas del mercado y en el costo de financiamiento para las empresas, dado que un aumento en el riesgo país encarece el crédito en dólares.
El análisis de la situación actual sugiere que los inversores tienen mayor confianza en el cumplimiento de pagos a corto plazo en comparación con los compromisos lejanos, consecuencia que se traduce en tasas más elevadas para bonos de vencimientos prolongados. El riesgo país, por ende, sigue siendo un termómetro para medir la salud financiera del país, y su evolución depende no solo de la política interna, sino también de factores externos como las tasas del Tesoro estadounidense.
El futuro inmediato será clave para observar cómo el Gobierno argentino enfrenta los desafíos de financiación y la posible refinanciación de sus bonos, en medio de un panorama económico complejo que requiere atención constante.