El río Neuquén alcanza caudal de 500 m3/s y se prevé descenso
El río Neuquén actualmente presenta un caudal de aproximadamente 500 metros cúbicos por segundo, gracias a las lluvias recientes que terminaron con un período de sequía. Las autoridades anticipan que este nivel comenzará a bajar en los próximos días, mientras que el río Limay mantiene un caudal estable de unos 300 m3/s.

Los ríos Neuquén y Limay están experimentando una crucial recuperación hídrica tras las lluvias que se han registrado en los últimos meses. Este cambio en el régimen de caudales se produce después de un largo período de sequía que había afectado la región hasta mediados de julio. El caudal actual del río Neuquén se sitúa cerca de los 500 metros cúbicos por segundo, según informó Horacio Collado, secretario técnico de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC).
Collado explicó que aunque el caudal promedio se aproxima a esta cifra, puede haber fluctuaciones relacionadas con la producción de energía. En ciertos momentos, el caudal puede descender a 490 m³/s, pero se espera un descenso aclimatado durante la próxima semana, previniendo que los aportes de agua continúen disminuyendo. Durante la sequía, el caudal del río Neuquén solía variar entre 300 y 330 m³/s, por lo que este incremento es notable y debe ser monitoreado cuidadosamente.
Por otra parte, el río Limay actualmente tiene un caudal de aproximadamente 300 metros cúbicos por segundo, y se encuentra en condiciones estables sin reportar problemas. Este río, al igual que el Neuquén, está sometido a un seguimiento regular por parte de las autoridades, que han indicado que podría haber un leve incremento en las erogaciones de agua debido a la recuperación de los embalses, que también recibieron aportes significativos últimamente.
Collado resaltó la importancia de manejar los niveles de agua en los embalses, que actualmente registran entradas de cerca de 700 metros cúbicos por segundo. Este manejo es crucial para asegurar que puedan adaptarse a nuevas entradas de agua posteriormente, particularmente cuando aumenten las temperaturas en los próximos días, lo que podría derivar en un deshielo de la nieve en la cordillera.
El pronóstico es que, en la medida que se mantengan las condiciones climáticas, el caudal del río Neuquén podría acercarse a valores más comunes hacia el final de la semana. No obstante, los expertos advierten sobre la necesidad de permanecer alertas y preparados ante cualquier eventualidad, dada la capacidad limitada de los embalses para regular futuros aumentos.