El río Neuquén presenta caudales elevados y alerta de crecidas
Las recientes lluvias en Neuquén han incrementado los caudales de ríos y arroyos. Las autoridades recomiendan precaución ante las fuertes corrientes, aunque no se registran daños significativos.

En Neuquén, las abundantes lluvias de septiembre han llevado a un notable incremento en los caudales de los ríos y arroyos de la provincia. Las autoridades están realizando un monitoreo exhaustivo de los cursos de agua y, aunque hasta el momento no se han reportado evacuaciones ni daños a las poblaciones cercanas, se ha emitido una alerta para que los ciudadanos eviten actividades en las costas debido a la fuerza de las corrientes.
Carlos Cruz Aravena, director provincial de Defensa Civil y Protección Ciudadana, ha instado a la población a extremar precauciones, señalando que las corrientes son peligrosas y no se deben subestimar. La crecida de los caudales se produjo tras un intenso temporal que afectó la cordillera neuquina a finales de septiembre, lo que provocó inconvenientes en rutas y llevó a reforzar los controles en áreas ribereñas. En la capital provincial, se ha solicitado a los ciudadanos que se abstengan de ingresar a los ríos Limay y Neuquén hasta que finalice la temporada de balnearios.
El director de Defensa Civil indicó que el fenómeno afecta a diversos cuerpos de agua, incluidos ríos, arroyos y cañadones, y aunque se anticipa una disminución progresiva de los caudales, los riesgos permanecen debido a la velocidad de las corrientes y los sedimentos que transportan. Cruz Aravena destacó que actualmente toda la provincia está atravesando un aumento en los caudales.
En zonas como Sauzal Bonito, el avance del río Neuquén ha generado socavones en los márgenes de algunas chacras, aunque no se han registrado afectaciones directas a la población, según los informes de Defensa Civil. A lo largo del trayecto del río desde el norte hasta la Confluencia, se ha observado que algunos cauces están comenzando a recuperar riberas que no ocupaban desde hace años. Por ello, se recomienda a los vecinos mantenerse alejados de las orillas.
Aguas abajo de El Chañar, se implementaron erogaciones preventivas de 500 metros cúbicos por segundo para aumentar la capacidad en los reservorios, aunque este volumen se redujo a 400 metros cúbicos posteriormente. Los relevamientos de Defensa Civil confirmaron que esta medida no generó complicaciones significativas en localidades como Vista Alegre, Centenario y Neuquén capital.
Es importante destacar que el río Neuquén cuenta con un cauce mayormente natural y carece del nivel de regulación que posee el río Limay, que tiene represas y reservorios que ofrecen un control más efectivo sobre sus erogaciones. Las características desérticas del norte neuquino también propician un desplazamiento más veloz del agua.