El Senado aborda la Ley Hojarasca y el futuro del Banco Central
El Senado de la Nación se prepara para una sesión crucial donde abordará la Ley Hojarasca y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. A pesar de la necesidad de acuerdos, persisten dudas entre los aliados del oficialismo sobre la viabilidad de la ley desreguladora.

El Senado de la Nación se encuentra en una etapa de definiciones, a medida que se aproxima una sesión clave en la que se discutirán, entre otros temas, la Ley Hojarasca y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La convocatoria a Labor Parlamentaria busca consensuar el temario de la sesión, pero enfrenta reparos significativos por parte de algunos bloques aliados al oficialismo, que han expresado su preocupación respecto a la ley propuesta por Federico Sturzenegger.
La Ley Hojarasca, que propone la derogación de 58 leyes consideradas obsoletas, ha generado resistencias en diversas bancadas, incluso entre los aliados del Gobierno. A diferencia de otros temas tratados con consenso, como la regulación de biocombustibles, este proyecto específico ha suscitado incertidumbre y se espera que sus impulsores revisen el contenido del texto antes de decidir cómo proceder en la votación.
En el marco de la misma sesión, el foco de atención también estará puesto en la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, que se discutirá en un plenario de comisiones donde comparecerá su presidente, Santiago Bausili, y su vicepresidente, Vladimir Werning. Este proyecto busca fortalecer la independencia del Banco Central al prohibir terminantemente la financiación del Tesoro y eliminar diversas prácticas que, según el oficialismo, se prestan a abusos.
Entre las reformas propuestas, se destaca la supresión de adelantos transitorios y la posibilidad de comprar títulos públicos para cubrir déficits fiscales. Además, la normativa busca revocar mandatos previos que vinculaban los objetivos del BCRA con el empleo y la equidad social, centrándose exclusivamente en la estabilidad de la moneda. Esta modificación representa un cambio significativo respecto a la política monetaria instaurada durante el kirchnerismo en 2012.
Asimismo, se busca establecer condiciones más estrictas para la remoción de directores del BCRA, requiriendo una causa grave y el apoyo de dos tercios del Congreso, lo que podría restringir la influencia política en la entidad monetaria.
Adicionalmente, el Senado también ha comenzado a tratar el proyecto de Inocencia Fiscal II, que propone suprimir los límites de ingresos y patrimonio para acceder a un régimen simplificado de impuestos sobre las ganancias. Esta propuesta introduce límites a la discrecionalidad fiscal para los contribuyentes que se adhieran a este régimen.
En este contexto de debates intensos, el oficialismo busca avanzar en su agenda legislativa a pesar de las múltiple resistencias que enfrenta, lo que pone de manifiesto las complejidades del actual panorama político en Argentina y la necesidad de construcción de consensos en el recinto legislativo.