El Senado aprueba reforma de la Ley de Salud Mental con internaciones involuntarias
El Senado de la Nación aprobó en la madrugada del viernes una reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, autorizando internaciones involuntarias con respaldo médico. La medida, que ahora pasará a la Cámara de Diputados, fue impulsada por diversas agrupaciones políticas en un contexto de debate sobre salud mental.

En una sesión que se extendió hasta la madrugada del viernes, el Senado de la Nación dio luz verde a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental (N.º 26.657) con 42 votos a favor y 21 en contra. Esta decisión, que modifica aspectos clave de la normativa vigente, busca poner en práctica una regulación más flexible en situaciones de emergencia debido a problemas de salud mental. Las internaciones involuntarias, ahora permitidas, solo podrán ser dispuestas ante un riesgo evidente para el paciente o terceros, respaldadas por la firma de al menos dos médicos y la intervención de un equipo interdisciplinario en un plazo de 48 horas.
La reforma también establece que cualquier decisión de internación debe ser comunicada a un juez en un plazo de 24 horas, quien contará con tres días para ratificarla o tomar otra medida. Este nuevo enfoque busca garantizar el correcto uso de las internaciones involuntarias, limitándolas a situaciones críticas y evitando abusos.
Otra de las novedades incluidas en la reforma es la ampliación de la definición de adicciones, integrando la ludopatía en el ámbito de la salud mental, así como la autorización para realizar teleconsultas psiquiátricas en áreas con escasez de profesionales. Además, se posee la obligación de elaborar un plan de egreso desde el diagnóstico inicial, con el fin de facilitar la reintegración de los pacientes a la comunidad.
Desde el enfoque de financiamiento, se ha enfatizado la necesidad de garantizar partidas presupuestarias suficientes para evitar los problemas que la legislación anterior había registrado. La jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, argumentó que la intervención temprana es fundamental para preservar vidas, mientras que otros senadores manifestaron la importancia de la regulación económica en el sistema de salud mental.
El contexto actual en Argentina evidencia una creciente preocupación por la salud mental, especialmente acentuada por los efectos de la pandemia y el aumento de problemáticas asociadas, como el suicidio y las adicciones. Esta reforma se suma a un conjunto de iniciativas que buscan abordar el tema de manera integral, evitando la creación de nuevas instituciones manicomiales y, en cambio, fomentando un enfoque más humanizado y respetuoso con los derechos de los pacientes.
Con la aprobación en el Senado, la reforma será ahora debatida en la Cámara de Diputados, donde se espera que continúe la discusión sobre la mejor manera de abordar la salud mental en el país, contemplando tanto los derechos del individuo como la necesidad de intervenciones médicas.